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10 de agosto de 2000

Diario de Navarra

 

ETA asesina a un militar de Aizoáin

Un hombre disparó a la cabeza de Francisco Casanova Vicente, navarro de 46 años, en el garaje de su casa

         Asesinato del militar de Ainzoain             Asesinato del militar de Ainzoain

DOS años después del último atentado, el que costó la vida el 6 de mayo de 1998 al concejal de UPN en Pamplona Tomás Caballero, ETA volvió a matar en Navarra. Los terroristas asesinaron ayer en Berriozar a Francisco Casanova Vicente, un subteniente del Ejército de Tierra de 46 años, navarro de Castejón, casado y con dos hijos de 11 y 6 años. El ministro de Defensa, Federico Trillo, y el del Interior, Jaime Mayor Oreja, visitaron la capilla ardiente en Aizoáin. Mil vecinos de Berriozar se manifestaron contra ETA y aplaudieron a los familiares del asesinado.


DDN. BERRIOZAR.


ETA manchó ayer el ideal más valioso. Asesinó en la calle Askatasuna (libertad) de Berriozar a Francisco Casanova Vicente, subteniente del Ejército de Tierra de 46 años. El asesino le disparó en tres ocasiones en la cabeza en el garaje de casa. Casanova, casado y con dos hijos de 11 y 6 años, había vivido desde niño en Castejón y trabajaba en el cuartelde Aizoáin.


Los disparos mataron en el acto a Francisco Casanova. Un terrorista le había esperado en la calle a que volviera de su trabajo, hacia las tres y cuarto de la tarde y le atacaron en cuanto metió el coche al garaje. Después huyó corriendo. Posiblemente le esperaba otro etarra en las cercanías, en un coche. A pesar del atentado, Jaime Mayor Oreja, ministro del Interior, aseguró que no podía hablarse de que un comando terrorista se había instalado en Navarra. El último atentado etarra en Navarra se produjo el 6 de mayo de 1998, cuando ETA asesinó al portavoz de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona, Tomás Caballero.

 

Después del trabajo


Francisco Casanova había estado trabajando en el cuartel de Aizoáin entre las ocho de la mañana y las tres de la tarde. No siempre volvía por el mismo recorrido. El militar asesinado, entre otras medidas de seguridad, solía cambiar los itinerarios entre el cuartel y su casa, un chalé adosado en el 109 de la calle Askatasuna de Berriozar, en la Urbanización

Zortziko.


Francisco Casanova, a bordo de su Ford Mondeo blanco, el NA-3656-AK, llegó a la calle Askatasuna hacia las 15.15 horas. Como todos los días, vestía de paisano. El militar introdujo el coche en el garaje, adosado a la parte delantera del chalé. En casa le esperaban su mujer, Rosalía Sáinz, y sus dos hijos, Javier, de 11 años, y Laura, de 6. Con ellos había pasado el fin de semana en Burgos, de donde era originaria su esposa. El asesinado había nacido en la localidad riojana de Igea, pero había vivido muchos años en Castejón.

 

Tres disparos


Según el ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, dos hombres cometieron el atentado. Uno realizó los disparos y otro posiblemente esperó con un coche. El asesino se acercó al garaje y disparó tres veces, a través de la ventanilla trasera izquierda del coche. Mató al militar en el acto. Según los primeros diagnósticos, el cuerpo presentaba dos orificios de bala en la cabeza, uno en la sien y otro en el ojo. También tenía otra herida en la mano. Por la posición de las lesiones, es posible que Francisco Casanova notará que sus asesinos venían por detrás y girara la cabeza para tratar de verlos.


La Guardia Civil encontró más tarde tres casquillos de bala en el lugar del crimen. Dos estaban fuera del garaje: en una de las paredes, junto a la puerta, y en la rampa que permite salvar el bordillo de la acera y llegar a la carretera. El tercer casquillo se halló ya dentro del garaje. En el reposacabezas del conductor se podía ver una muesca posiblemente ocasionada por una de las balas. El coche apareció con la puerta entreabierta y la ventanilla del conductor bajada.


El cuerpo de Francisco Casanova quedó sentado en el coche, ligeramente desplazado hacia la derecha y con la cabeza apoyada en el volante. Sos Navarra, que recibió aviso del atentado a las 15.22 horas, envió hasta Berriozar una ambulancia medicalizada de la DYA.


Los facultativos no pudieron hacer nada por su vida. Colocaron un monitor capaz de detectar el pulso, pero el encefalograma de Francisco Casanova era ya plano. La médico de la ambulancia decidió que todo intento de reanimación eran inútil y que sólo podía certificar la muerte del militar del cuartel de Aizoáin.

Su hijo, el primero en verle


Javier, su hijo mayor, de 11 años, fue el primero en verle. Bajó al garaje al oír las detonaciones y se encontró con su padre ya muerto. Unos vecinos le llevaron a su casa, aunque el niño volvió a su domicilio más tarde, cuando habían retirado el cadáver. A su hermana Laura, de 6 años, la acompañaron hasta la piscina de la localidad. Los padres del asesinado también llegaron a la casa cuando el cadáver todavía no había sido levantado.


Hubo vecinos que descubrieron lo ocurrido por los gritos de la mujer del militar, Rosalía. Uno de ellos, que reside en el chalé de enfrente al del asesinado, aseguró que oyó cuatro detonaciones. Según su testimonio, sonó un primer disparo y después se oyeron seguidos otros tres.


Otros vecinos no se percataron del atentado hasta que llegaron las ambulancias. «He oído tres ruidos que me han parecido petardos. No le he dado más importancia hasta que he visto todo esto», aseguraba el propietario de un bar cercano.


Francisco Casanova era conocido por todos los vecinos de la Urbanización Zortziko, que le calificaban como un hombre «agradable y encantador». Vivía en Berriozar desde hace 14 años y residía en la urbanización desde que se construyó, hace nueve años. El militar, que había ascendido el año pasado a subteniente, trabajaba en el Órgano Asesor del Mando en Asuntos Diversos. Se encargaba, entre otras actividades, de realizar test psicológicos a los reclutas y los aspirantes a militar y de las relaciones con la prensa en desfiles, juras de bandera y otros actos militares. Francisco Casanova, que había sido destinado al Regimiento de Cazadores de Montaña América 66 de Pamplona en 1979, había estudiado graduado social y, según los vecinos, estaba cursando estudios de Derecho. Contaba con un curso de estadística militarNBQ y un diploma de psicotecnia militar.

 

La posible huida


Los terroristas huyeron inmediatamente. Algunos testigos vieron a un hombre vestido de verde que se alejaba corriendo hacia la calle Errota, perpendicular a la Askatasuna. Posiblemente torcieron hacia la izquierda para llegar a la calle Lantzeluze. Este trayecto, de apenas 200 metros, permitía a los terroristas una salida fácil si, como es probable, les esperaba un coche: la calle lleva directamente a la Ronda Norte. A los pocos minutos del asesinato, en la calle Askatasuna se vivió un revuelo de policías. Primero acudieron los municipales de Berriozar y después la Guardia Civil. Los agentes cerraron la calle y se instalaron controles policiales en las entradas de Berriozar. Sin embargo, los investigadores carecen todavía de pistas. La juez de guardia, Aurora Ruiz Ferrero, llegó al lugar del crimen a las cinco menos cinco de la tarde y decretó el levantamiento del cadáver. El furgón fúnebre salió entre los aplausos de decenas de vecinos.

 

PERFIL


Personal. Francisco Casanova Vicente había nacido en Igea (La Rioja) hace 46 años. De niño se trasladó con sus padres a Castejón. Casado con la burgalesa Rosalía Sáinz, era padre de hijos: Javier, de 13 años, y Laura, de 6.


Profesional. Subteniente desde hace seis meses, llevaba destinado en Aizoáin desde 1979. Trabajaba como asesor del mando y, entre otras labores, se ocupaba de los test para los aspirantes a soldado y de algunas relaciones con la prensa.

 

«Escuché cuatro tiros y los gritos de una mujer»


DDN. BERRIOZAR.


Un vecino que vive frente a la casa de Casanova salió a la calle cuando escuchó las detonaciones. Relató cómo había vivido los hechos. «Hacía diez minutos que había llegado a casa y me había sentado a comer. En ese momento hemos oído los disparos», explicó este vecino, que atiende al nombre de Iñaki.


Iñaki es cazador y conocedor de las armas al pertenecer a la Federación de Tiro en Navarra. Afirma que enseguida reconoció que las detonaciones eran tiros. Para él fueron cuatro. «Se han oído cuatro tiros. Primero uno solitario y luego tres seguidos. A los pocos segundos hemos oído los gritos de la mujer», apuntó.


Una vez en la calle, el vecino se acercó hasta el garaje, donde vio «la ventanilla izquierda rota y la puerta del conductor, entreabierta con la ventanilla bajada».


Tanto Iñaki como el resto de los vecinos que se acercaron a la vivienda decidieron no tocar nada porque parecía que «el hombre ya estaba muerto. Me ha parecido ver que tenía un disparo en el cuello y otro en uno de los ojos o en la ceja. El cuerpo estaba inclinado hacia la derecha», comentó Iñaki.


Según indicó este vecino, vio en el suelo casquillos de bala, dos de ellos en el exterior del garaje. «No puedo decir cuántos había porque no los he contado. Lo que sí he visto es que el cabezal del asiento del conductor tenía un roce, como si lo hubiera provocado uno de los disparos», continuó.


El cuerpo del militar fallecido, quien iba vestido de paisano, estaba completamente ensangrentado. «Su mujer estaba muy nerviosa. Se ponía a llorar y preguntaba si su marido estaba muerto. Aunque intentábamos apartarla del cuerpo, iba continuamente hacia el coche», dijo.


En ese momento, unos vecinos llamaron tanto a Sos Navarra como a los diferentes cuerpos policiales de Pamplona. «No sé si han tardado mucho o poco en llegar, porque en esos momentos no te das cuenta de nada. Lo único que sé es que me ha parecido una eternidad», afirmó Iñaki. Iñaki lleva poco tiempo viviendo en esa vivienda, pero Francisco Casanova le parecía «una bellísima persona y muy servicial». «Una vez en Sanfermines se me averió la puerta del garaje y estuvo toda la tarde vigilando para que no entrara nadie», concluyó este vecino.


Miguel Sanz: «La sociedad tiene que actuar»


El presidente del Gobierno cree que las declaraciones de Otegi deben considerarse delictivas


DDN. BERRIOZAR.


El presidente del Gobierno de Navarra Miguel Sanz manifestó indignado y con dureza que además de las fuerzas de seguridad del Estado, de las instituciones y del sistema judicial, la sociedad tiene que reforzarse frente a los terroristas y frente a quienes les apoyan para que no salgan impunes. Añadió que las declaraciones de Arnaldo Otegi son delictivas.El presidente del Gobierno, Miguel Sanz, llegó sobre las 6 de la tarde al lugar en el que fue asesinado Francisco Casanova.Ya se encontraban allí el vicepresidente del Ejecutivo foral, Rafael Gurrea, y el consejero de Obras Públicas, José Ignacio Palacios. Miguel Sanz indicó que son momentos de indignación pero también de reflexión. «ETA se encuentra en una actitud enloquecida y el Estado de derecho con todos los instrumentos de los que dispone debe hacer frente desde el punto de vista legal, institucional, político y social».


El presidente, que expresó su solidaridad y apoyo a la familia de Francisco Casanova, añadió que el Estado de derecho también debe poder actuar contra las declaraciones hechas este martes por el dirigente de EH, Arnaldo Otegi, tras la muerte de cuatro etarras en Bilbao. Miguel Sanz indicó que las manifestaciones de Otegi llamando compañeros a los terroristas y apelando a la lucha no pueden quedar impunes. «Hay que adoptar medidas para que esas declaraciones se consideren delictivas».

 

Apoyo social


«La única intención de los que él llama compañeros era matar. Si el Estado de derecho no tiene medidas contra eso o ante las contramanifestaciones que se organizan frente a los que defendemos la paz, hay que buscar las medidas legales necesarias para que se pueda actuar judicialmente contra ellos», indicó.


No se puede estar pasivo, añadió, ante el asesinato y ante quienes coartan las libertades de los demás. «Hay que aislarles, repudiarles y no dejar que tomen la calle. Somos los que creemos en la democracia los que tenemos que omarla». Miguel Sanz apuntó también que no se puede apoyar a ningún partido político ninguna iniciativa de quienes no condenan el terrorismo. Asimismo, pidió la colaboración social para apoyar a las fuerzas de seguridad del estado. «No hay que dejar salida a los criminales, que saben que cuando escapan no van a tener a nadie enfrente».


Al margen de las condenas, afirmó, hay que tomar medidas «incluso para que en un espectáculo cuando estos criminales vitorean a los asesinos, sientan la repulsa de los demás».


Rafael Gurrea, vicepresidente del Gobierno de Navarra, estuvo en el lugar del asesinato mientras la juez y la Guardia Civil terminaba su trabajo.


Al salir señalaba que la muerte de Francisco Casanova había sido «un atentado más. No hay que distinguir entre los muertos. Son buena gente, trabajadores que no tienen ninguna culpa. Pero los asesinos les necesitan para mantener este clima de terror y tener una justificación».


El vicepresidente Gurrea manifestaba que cuando el asesinato «toca tan cerca, cuando hay un muerto en casa, se te revuelven más las entrañas. Pero en estos momentos hay que mantener la serenidad por encima de la circunstancias y confiar en la política del Gobierno y en las fuerzas de seguridad del Estado». El vicepresidente consideró que hay queconservar la esperanza y la unidad frente al terrorismo. Gurrea no concretó las circunstancias en las que se produjo el asesinato, pero recalcó que habían matado a Francisco Casanova «en una ratonera, en un lugar sin posibilidad de escapatoria y sin defensa».

 

Manifestación masiva


El vicepresidente anunció que «las fuerzas políticas del arco parlamentario debían convocar una manifestación para permitir al pueblo navarro expresar su repulsa y su sentimiento unánime».


Acerca de la posibilidad de que ETA haya instalado un comando en la Comunidad foral, Rafael Gurrea manifestó que «antes de que se produjera el atentado no tenía indicios de ello. Sobre esto todos tienen opinión, pero no tengo datos que puedan dajar claro que exista un comando». Asimismo y ante la oleada de violencia, Rafael Gurrea no ocultó su desaliento. «El mes de agosto está siendo trágico pero también lo fue julio y agosto no ha terminado todavía y con el grado de desesperación con el que están actuando no se puede saber cuándo va a terminar esto».


A la calle Askatasuna en la que asesinaron a Francisco Casanova acudieron también, entre otras autoridades, el delegado del Gobierno, José Carlos Iribas, el jefe de la Policía Nacional, Alfonso Fernández Díaz, el director de Interior del Gobierno de Navarra, Alfredo González y el jefe de la Policía Foral, Ignacio Sánchez Trueba.


Cien vecinos del fallecido mostraron su indignación en el lugar del atentado


«¿Quién va a quitar el trauma a sus hijos?», se preguntaban


DDN. BERRIOZAR.

Gente en la manifestación

Crispación, incredulidad ante lo sucedido, dolor e indignación. Mucha, aunque algunos la contenían. Los vecinos de Francisco Casanova que acudieron al lugar del asesinato y que siguieron las labores de las fuerzas de seguridad recalcaron que el subteniente era una buena persona que convivía con todos ellos y que les ayudaba. Según comentaron, no les constaba que Casanova hubiera recibido amenazas.


Villar Vallés, compañera del grupo de jotas Ecos de Navarra al que pertenecía Francisco Casanova y vecina de la víctima, no daba crédito a lo sucedido y no podía contener el llanto. ¿Por qué a él? El no ha hecho más que alegrar la vida a muchos», comentaba Villar Vallés rodeada también de otros vecinos y vecinas que murmuraban su indignación.


Mientras recibía el consuelo de sus conocidos, Villar Vallés indicaba que Francisco Casanova era «un muchacho muy conocido. Tiene dos criaturas, ¿quién les va a quitar el trauma a esos hijos? No me puedo calmar nunca cuando veo tanto asesino por la calle».


Esta vecina se hacía cargo del sufrimiento de la familia, no sólo de la esposa y los hijos, sino también de los padres deFrancisco Casanova, hijo úico, según comentó. «El sólo trabajaba como psicólogo en los cuarteles de Aizoáin». «No hacía más que el bien a todo el mundo», comentaba otra persona.


«Les da igual cualquiera, cualquiera. No hay derecho. Se están pasando. Son unos asesinos», eran las expresiones más suaves que se oían.


Otros destacaban que era muy querido en el pueblo, «nunca vestía de uniforme y no solía hablar de cuestiones relacionadas con su trabajo».

Los vecinos añadieron que estaba totalmente integrado en Berriozar, a donde llegó siendo soltero hace unos quince años. Su hijo Javier, de 11, juega a fútbol en uno de los equipos inferiores del Berriozar.


Igualmente, aseguraron que era una persona apolítica y que odiaba la violencia. Una vecina aseguró que fue ayer mismo cuando se enteró de que era militar a pesar de conocerlo desde hace varios años. «Era supermajo, muy hogareño, un hombre de barrio, de estar en su trabajo, venir y sacar a los hijos, muy accesible».

 

Crispación


Algunos vecinos más próximos a Francisco Casanova, al que sus conocidos llamaban Paco, llegaban más lejos. «Que los maten a todos los que matan», decían impotentes en las cercanías de la casa del militar asesinado.


Cuando sí arreciaron los gritos de varios vecinos fue ante la llegada de periodistas del diario Gara. «Asesinos, hijos de puta, sois de ellos», fueron algunos de los insultos que escucharon. Los vecinos también profirieron gritos reclamando la presencia del alcalde de Berriozar, de EH.Los vecinos aplaudieron cuando el cuerpo de Francisco Casanova fue trasladado en un furgón desde Berriozar al Instituto Anatómico Forense. Los representantes del Gobierno de Navarra y en especial el presidente, Miguel Sanz, fueron despedidos del lugar de los hechos también entre aplausos. Algunos vecinos profirieron gritos de «Viva España» y «Viva Navarra»La capilla ardiente del militar asesinado quedó instalada en el cuartel de Aizoáin

 

 

 La capilla ardiente del militar asesinado quedó instalada en el cuartel de AizoáinLos ministros de Defensa e Interior y diversas autoridades acompañaron a la familia

DDN. AIZOÁIN.Con honores militares. Así recibieron ayer los residentes del acuartelamiento de Aizoáin los restos mortales de su compañero Francisco Casanova Vicente, asesinado por ETA en Berriozar. Las principales autoridades navarras, los ministros del Interior y de Defensa, y autoridades militares quisieron acompañar a la familia del subteniente fallecido en tan duros momentos. La capilla ardiente fue instalada en el edificio religioso del acuartelamiento a últimas horas de la tarde de ayer para que los más allegados de la última víctima de ETA pudieran despedirse de él en la más estricta intimidad. El coche fúnebre que transportaba los restos del subteniente Francisco Casanova, asesinado por ETA ayer por la tarde en el garaje de su casa en Berriozar, llegaron al acuartelamiento de Aizoáin a las diez en punto de la noche. En la puerta principal esperaban los ministros del Interior, Jaime Mayor Oreja, y de Defensa, Federico Trillo, acompañados por las principales autoridades de la Comunidad foral, con el presidente Miguel Sanz a la cabeza. Ocho miembros del acuartelamiento cargaron a hombros el féretro, cubierto por una bandera española, y se dirigieron hacia la capilla del recinto militar. Los padres y la viuda del fallecido siguieron al féretro acompañados de amigos y familiares. A los allegados siguió la comitiva de autoridades, que fue la última en entrar en la capilla militar. Por expreso deseo de la familia, la capilla ardiente permaneció cerrada a los medios de comunicación. Cuando el féretro fue colocado en la capilla, el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, pronunció un responso por el fallecido. Las autoridades pasaron entonces a dar el pésame a la familia y fueron marchándose del recinto militar. La viuda y los padres de Francisco Casanova permanecían en la capilla ardiente pasadas las once de la noche, hora en que el acuartelamiento cerró sus puertas a los asistentes civiles. Al salir de la capilla ardiente, el arzobispo Sebastián señaló que «no se puede matar ni destruir la vida de nadie, ni colaborar, ni apoyar ni conceder confianza a los que consiguen sus propósitos matando». Tras indicar que él mismo oficiará el funeral que se celebrará hoy en el mismo acuartelamiento de Aizoáin, el obispo añadió que «cuando se ve a la familia parece más fuerte la sinrazón de estos procedimientos, de estos hombres que pretende decidir sobre la vida y la muerte, atropellar los derechos más sagrados de las personas, de la sociedad, para acabar imponiendo sus pretensiones políticas». Por su parte, el ministro de Defensa, Federico Trillo, aseguró tras mostrar su condolencia a la viuda y la familia del fallecido que sigue siendo necesario mantener la confianza en el Estado de Derecho y conservar la calma ante «la brutal ofensiva de ETA, aunque estos días resulte duro y difícil, porque es necesario tener la convicción absoluta de que el imperio de la ley nunca se doblegará por una banda de asesinos».

 

 

 

 

Su compañero en el grupo de jotas: «Nos han quitado a una gran persona; ahora, el grupo desaparecerá»

Francisco Casanova era miembro del conjunto de Berriozar Ecos de Navarra

DDN. BERRIOZAR.


«Creo que Ecos de Navarra desaparecerá». Luis Fernández, compañero de Francisco Casanova Vicente en el grupo de jotas anunciaba ayer la disolución forzosa de una formación surgida hace diez años por miembros de la coral de Berriozar. ETA apagó ayer la voz de su cantante solista y guitarrista. «Paco (así le llamaban sus compañeros de grupo y amigos) era un buen jotero y una grandísima persona», decía ayer Luis Fernández frente al domicilio del subteniente y con la mirada fijada en el suelo.


El quinteto, que tenía prevista una actuación el próximo domingo en la localidad navarra de Riezu, estaba formado además por Rosa Elizondo, Villar Valdés y Aurora Liberal. Todos los músicos eran vecinos de Berriozar. El grupo actuaba habitualmente en fiestas patronales de localidades navarras y en bodas. Casanova acostumbraba a interpretar en solitario durante las ceremonias matrimoniales el «Ave María», de Schubert. «Era una de sus composiciones preferidas», recordaba ayer Luis Fernández. «Tenía una voz de tenor maravillosa, perfecta para obras de este tipo».


Los componentes del grupo Ecos de Navarra se reunían semanalmente en la ludoteca de Berriozar para ensayar las canciones que interpretaban en sus conciertos. Su repertorio se componía básicamente de jotas, zortzikos, pasacalles y pasodobles. Para Luis Fernández, que conoció a su compañero hace 15 años, Francisco Casanova tenía una «voz casi privilegiada».


Amigo de sus amigos, como decían ayer sus compañeros, acostumbraba a reunirse con sus amistades en cenas en las que solía terminar cantando. Y es que, según afirmaba Fernández, el grupo no tenía ningún afán de lucro. «Era un hobby, no lo hacíamos para ganar dinero. Disfrutábamos mucho con el grupo y era este motivo el que nos unía», decía su compañero. Prueba de ello es el hecho de que no tengan ninguna grabación en el mercado, pese a que se lo propusieron en más de una ocasión. Tan sólo un disco subvencionado por el Ayuntamiento de Berriozar que grabaron conjuntamente con otras formaciones de la localidad.


Las actuaciones más recientes del grupo les llevaron hasta los hogares navarros de Bilbao y Barakaldo, durante los pasados Sanfermines. «Fueron conciertos en los que Paco disfrutó especialmente. Cantábamos por los bares y por la tarde ofrecíamos los conciertos en los hogares navarros. Recuerdo que decíamos que eran como unos Sanfermines chiquitos».

 

Amante de su familia


Luis Fernández destacaba el carácter amable de Casanova. «Era un buen jotero y buenísima persona, casta, amante de su familia y de su tierra». Según comentaba su compañero de grupo, Casanovas no tenía enemigos. «Nadie tenía un problema con él. Cuando podía, siempre estaba dispuesto a echar una mano al que lo necesitase», explicaba Fernández.


Respecto al problema de ETA, según Luis Fernández, Casanova no solía hablar del tema. «Alguna vez comentábamos algo de pasada, pero nos parecía un tema desagradable. Tomaba sus precauciones, aunque no le han servido de nada», decía Fernández.

 

El riesgo de un militar


Hacía el mismo recorrido todos los días. Los apenas mil metros que separan su casa del cuartel de Aizoáin Francisco Casanova los conocía de memoria. No tenía otro camino. Y era un blanco fácil para los terroristas. Su compañero de cuartel el coronel Jesús La Asunción lo sabía. Sabía que era un objetivo sencillo y que ninguna medida de seguridad hubiera sido efectiva. «Si quieren matar, te matan», sentenciaba ayer. «Para protegernos a todos, debería haber más policías que personas por la calle. Si alguien te busca y te mira, que Dios te ampare». Y dice el coronel La Asunción que a Francisco Casanova muchos le conocían y también muchos le querían. «Pero vivía en Berriozar», apunta. «Y en determinadas comunidades ocurre que el vecino de arriba o el de enfrente da noticias de quién eres y cómo te mueves. Si vives en Berriozar, el porcentaje de probabilidades que tienes de que el vecino sea `raro' es alto. Terrible, pero cierto».

 

Aplausos para una viuda

Manifestación en la calle

Cerca de mil vecinos de Berriozar increparon a ETA en apoyo de Casanova

 

 

Cerca de mil personas aplaudieron a Rosalía Sáinz, la viuda de Francisco Casanova, el militar asesinado ayer por ETA en Berriozar. Una manifestación celebrada por la tarde se detuvo en el número 109 de la calle Askatasuna, donde residía la familia, y prorrumpió en aplausos. La viuda, desde la terraza de la vivienda, agradeció los apoyos al tiempo que los padres del subteniente de infantería lo hicieron desde la puerta del inmueble.


Los manifestantes formaban parte de la concentración silenciosa que un grupo de vecinos había convocado el lunes para condenar el asesinato de José María Korta. Sin embargo, tras conocer el atentado contra el subteniente del Ejército Francisco Casanova se hizo extensible para condenar su asesinato. Este grupo se concentra al día siguiente de cada asesinato y a continuación recorre el pueblo.


Antes de colocarse, varias personas arrancaron una pancarta con cuatro ikurriñas con crespones negros y con el lema <<Os mantendremos en el recuerdo>>, en alusión a los cuatro presuntos etarras que murieron el pasado lunes en Bilbao al explotar el coche en el que viajaban.


La concentración comenzó pocos minutos antes de las ocho de la tarde. Los asistententes, unos 300 al principio, se colocaron junto a la plaza Eguzki en torno a dos pancartas que sostenían los vecinos con los lemas <<Asesinos>> y <<Fascistas>> y a otra colgada en la pared en la que se leía: <<No matarás. Que Dios os perdone>>. Permanecieron allí, en silencio, algo menos de diez minutos. Mientras, iban llegando más personas hasta llegar a los cerca de un millar que terminaron el recorrido cinco minutos antes de las nueve en la plaza Eguzki. Durante el tiempo que duró la concentración, no se produjeron enfrentamientos.

Manifestación en la calle

 

Vecinos y políticos


Entre los asistentes se encontraban los concejales de PSN, IU y CDN de Berriozar. Acudieron los socialistas Benito Ríos, Francisco Javier Montero, Pilar Moreno de la Chica y José López Cobo. También acudieron los ediles de IU José Antonio Navidad y Santiago Viedmay el concejal de CDN Antonio Bretón, amigo personal de Francisco Casanova. No acudió el concejal convergente Santos Munárriz, convaleciente de un accidente que sufrió el jueves pasado. Tampoco estuvieron los concejales ni el alcalde, de EH, que durante el pleno que se celebró minutos antes no habían condenado el asesinato.


También acudieron a Berriozar el secretario de Organización del PSN, Jorge Mori; la vicepresidenta del Parlamento, Isabel Arboniés (IU); el secretario general de UGT de Navarra, Juan Antonio Cabrero; el parlamentario del CDN José Andrés Burguete y el alcalde de Ansoáin, Alfredo García (PSN), que acudió junto a los concejales socialistas de esalocalidad Antonio Gila, Jesús Mª Esteban y Arantxa Biurrun.

Manifestación en la calle

<<Basta ya>>


Cuando pasasaban cinco minutos de las ocho de la tarde, el grupo comenzó detrás de las pancatas. Recorrieron, durante casi una hora, parte del pueblo y llegaron hasta la urbanización Zortziko, donde residía el militar asesinado con su esposa y sus dos hijos. El grupo iba precedido de un patrol de la Guardía Civil, que controló el tráfico de la avenida de Guipúzcoa al paso de los manifestantes. Varios agentes escoltaron a los manifestantes.


Al partir por la calle Artekale, los asistantes comenzaron a aplaudir y a gritar diferentes lemas como <<Asesinos>>, <<Basta ya>>, <<ETA escucha, así es como se lucha>>, <<Aquí estamos, nosotros no matamos>>, <<No son vascos, son asesinos>>, <<HB apunta, ETA dispara>> o <<Dónde están, no se ven, los cobardes de HB>>.


Al término de la manifestación, algunos vecinos de Berriozar que habían acudido a la concentración, pidieron la dimisión del alcalde de Berriozar, José Manuel Goldaracena, de EH. Esos mismos gritos se habían escuchado durante el pleno, al que acudieron cerca unos sesenta vecinos de la localidad.


Los convocantes de la concentración, un grupo de vecinos de la localidad que pertenecieron a Gesto por la Paz, fueron los encargados de sostener las dos pancartas que encabezaron la manifestación de condena por los asesinatos. Una de sus portavoces dudaba si hoy se va a celebrar algun acto de condena. <<Las concentraciones son espontáneas y las convocamos cuando lo pide la gente así que no sabemos>>, aseguró. Mientras, el concejal del PSN Francisco Javier Montero sugirió la posibilidad de que los comercios de Berriozar cierren mientras se celebre el funeral.

 

Los alcaldes de la comarca reaccionan


Ansoáin: «Esto tiene que acabar algún día». En Ansoáin, cerca del cuartel donde trabajaba la última víctima de ETA, presentían que los terroristas iban a matar en Navarra. El alcalde de la localidad, Alfredo García López (PSN), sabía que un día u otro se confirmarían sus sospechas. «Sé que están a nuestro alrededor y matan al que se pone en su paso», decía.


Con rabia contenida, el alcalde mostró su máximo reproche a los terroristas: «Son seres asilvestrados y no se dan cuenta de que así no van a conseguir lo que pretenden, si es que realmente quieren algo que no sea la muerte porque sí», reflexionó. Alfredo García pidió, no obstante, que los ciudadanos mantengan la calma y sigan unidos porque «esto tiene que acabar algún día».


Cizur Mayor: «Todos somos objetivo de ETA» El alcalde de Cizur Mayor, Luis María Iriarte (independiente), sentía ayer una mezcla de «frustración, pena, dolor», un sentimiento que se hacía más fuerte todavía al pensar en cuál será la próxima víctima de los terroristas. «Estamos llegando a unos límites en los que ya no hay explicación. Parece que tocaba Navarra, así lo han hecho», lamentaba Luis María Iriarte. «Ahora, en la ruleta de ETA estamos todos. No sólo los que somos cargos públicos. Todos somos su objetivo».


Burlada: «No hay palabras. Ya vale» Desde Burlada, su alcalde José Luis Góngora (UPN) ya no tenía palabras de repulsa contra el asesinato perpetrado por losterroristas. «Después de la escalada de violencia con la que nos están azotando durante estos días, lo único que se puede decir es que ya vale», exclamó Góngora. El alcalde confirmó que hoy Burlada celebrará un pleno extraordinario para condenar el asesinato de ETA.


Villava: «ETA debe declarar la tregua» El Ayuntamiento de Villava celebró ayer una comisión de Gobierno extraordinaria en la que todos los grupos municipales (UPN, PSN, IU y Atarrabia), a excepción de EH condenaron el atentado. La corporación manifestó su condolecia a las familias y amigos de las últimas víctimas de ETA y pidió a la banda terrorista que declare «de forma inmediata una tregua definitiva que permita crear el clima de serenidad preciso para abordar la solución a los problemas que este pueblo tiene planteados».

 

LA VIUDA, AGRADECIDA.


En torno a las diez menos veinte de la noche, la viuda del subteniente de Infantería del Ejército Francisco Casanova, Rosalía Sáinz, de frente y la tercera por la izda., abandonó su hogar para dirigirse hacia la capilla ardiente instalada en el acuartelamiento de Ainzoáin. Hora y media antes, Rosalía Sáinz, haciendo gala de gran entereza de ánimo, había agradecido desde la casa la solidaridad de sus convecinos.

Manifestación en la calle
 

EN EL CUARTEL

La bandera de España, arriada. Las autoridades navarras, presididas por el presidente foral Miguel Sanz, así como los ministros del Interior, Jaime Mayor Oreja, y de Defensa, Federico Trillo, llegaron al cuartel de Aizoáin justo cuando se iba a proceder a arriar la bandera de España. Todos presenciaron este acto militar cotidiano, que fue seguido con el toque de oración. Está previsto que el cuartel declare luto.

De Zumaya a Berriozar. Fueron una veintena de medios los que se dieron cita en el acuartelamiento militar. Entre ellos, unidades móviles de varias televisiones que se habían recibido órdenes de desplazarse desde Zumaya a Berriozar nada más conocer la noticia del nuevo atentado.

Hijos de Tomás Caballero. Tres hijos del último asesinado por ETA en Navarra, el concejal regionalista Tomás Caballero, quisieron acercarse hasta el cuartel militar para dar el pésame a la familia de Francisco Casanova. Fueron Tomás, Ana y José Carlos. Su hijo mayor, Javier, presidente del colegio de abogados, ya se había manifestado públicamente pidiendo el ánimo y apoyo de todos los ciudadanos para la viuda, hijos y padres del militar.

Cuatro horas en el Anatómico. El cadáver de Francisco Casanova permaneció desde las 6 de la tarde hasta la diez de la noche en el Instituto Anatómico Forense de Navarra. Allí se le practicó la autopsia y se preparó el cadáver para ser trasladado al acuartelamiento de Aizoáin.
 

 

El féretro, a hombros de ocho compañeros. Los restos mortales de Francisco Casanova fueron portados a hombros por ocho compañeros, ataviados con el uniforme militar, desde la entrada del cuartel hasta la capilla ardiente.
 

El féretro estaba cubierto una bandera española. En el interior del recinto le esperaba la familia. Las autoridades esperaron a que el cadáver estuviera ya instalado para acceder al oratorio.

Funerales y entierro del militar.
Los funerales se celebrarán hoy a las doce y media del mediodía en el recinto militar de Aizoáin. Los presidirá el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián. Se llamó al arzobispo militar, José Manuel Estepa, pero al encontrarse fuera de España, la familia pidió a Fernando Sebastián que los oficiara.

Tras la misa, el cadáver del subteniente del Ejército de Tierra Francisco Casanova Vicente será trasladado a Castejón. Sus restos reposarán en el cementerio de la localidad ribera en la que se crió y donde siguen viviendo sus padres.

El arzobispo Sebastián consuela a Anunciación, la madre del militar asesinado

 

Los ministros de Defensa e Interior y diversas autoridades acompañaron a la familia

DDN. AIZOÁIN.

Con honores militares. Así recibieron ayer los residentes del acuartelamiento de Aizoáin los restos mortales de su compañero Francisco Casanova Vicente, asesinado por ETA en Berriozar. Las principales autoridades navarras, los ministros del Interior y de Defensa, y autoridades militares quisieron acompañar a la familia del subteniente fallecido en tan duros momentos. La capilla ardiente fue instalada en el edificio religioso del acuartelamiento a últimas horas de la tarde de ayer para que los más allegados de la última víctima de ETA pudieran despedirse de él en la más estricta intimidad.

El coche fúnebre que transportaba los restos del subteniente Francisco Casanova, asesinado por ETA ayer por la tarde en el garaje de su casa en Berriozar, llegaron al acuartelamiento de Aizoáin a las diez en punto de la noche. En la puerta principal esperaban los ministros del Interior, Jaime Mayor Oreja, y de Defensa, Federico Trillo, acompañados por las principales autoridades de la Comunidad foral, con el presidente Miguel Sanz a la cabeza.

Ocho miembros del acuartelamiento cargaron a hombros el féretro, cubierto por una bandera española, y se dirigieron hacia la capilla del recinto militar. Los padres y la viuda del fallecido siguieron al féretro acompañados de amigos y familiares. A los allegados siguió la comitiva de autoridades, que fue la última en entrar en la capilla militar.Por expreso deseo de la familia, la capilla ardiente permaneció cerrada a los medios de comunicación. Cuando el féretro fue colocado en la capilla, el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, pronunció un responso por el fallecido. Las autoridades pasaron entonces a dar el pésame a la familia y fueron marchándose del recinto militar.

La viuda y los padres de Francisco Casanova permanecían en la capilla ardiente pasadas las once de la noche, hora en que el acuartelamiento cerró sus puertas a los asistentes civiles.

Al salir de la capilla ardiente, el arzobispo Sebastián señaló que «no se puede matar ni destruir la vida de nadie, ni colaborar, ni apoyar ni conceder confianza a los que consiguen sus propósitos matando». Tras indicar que él mismo oficiará el funeral que se celebrará hoy en el mismo acuartelamiento de Aizoáin, el obispo añadió que «cuando se ve a la familia parece más fuerte la sinrazón de estos procedimientos, de estos hombres que pretende decidir sobre la vida y la muerte, atropellar los derechos más sagrados de las eprsonas, de la sociedad, para acabar imponiendo sus pretensiones políticas». Por su parte, el ministro de Defensa, Federico Trillo, aseguró tras mostrar su condolencia a la viuda y la familia del fallecido que sigue siendo necesario mantener la confianza en el Estado de Derecho y conservar la calma ante «la brutal ofensiva de ETA, aunque estos días resulte duro y difícil, porque es necesario tener la convicción absoluta de que el imperio de la ley nunca se doblegará por una banda de asesinos».



Adiós entre salvas y manos enlazadas
Los funerales de Francisco Casanova Vicente en Aizoáin se convirtieron en un homenaje castrense y vecinal

NAVARRA se volcó ayer con todo su calor en la despedida de Francisco Casanova Vicente, el subteniente asesinado por ETA en Berriozar. La familia del fallecido pudo sentir el cariño de sus vecinos, que se unieron en una cadena humana para despedir al féretro tras el funeral castrense celebrado en Aizoáin; y todo el pueblo de Castejón, localidad en la que creció el militar, salió a la calle en un emotivo último adiós. Las muestras de condolencia llegaron de todas partes a la familia, que siempre mantuvo la entereza Las instituciones y las principales organizaciones sociales y políticas navarras hicieron un llamamiento a toda la sociedad para que exprese hoy en una manifestación su rechazo a los asesinos de ETA. La cita es a las ocho de la tarde en la estación de autobuses de Pamplona.

DDN. AIZOÁIN.

Unidos por las manos y las lagrimas, decenas de ciudadanos de Berriozar construyeron un pasillo de honor y homenaje a su vecino Francisco Casanova Vicente, el subteniente del Ejército asesinado el miércoles por ETA. Fue el momento espontáneo que cerró los funerales que ayer se celebraron, con los máximos honores militares, en el cuartel de Aizoáin.
Los compañeros de Francisco Casanova, quienes le veían todos los días en las oficinas del cuartel, honraron al subteniente asesinado con todos los recursos del ceremonial castrense. Hicieron sonar su música más solemne, elevaron salvas en su honor y le condecoraron con la Cruz del Mérito Militar. Inclinaron sus enseñas hacia su compañero muerto, le cubrieron de coronas de flores y ofrecieron a su viuda la bandera y la boina a las que dedicó su vida su marido.

A su lado, los vecinos de Berriozar, los que sintieron su muerte como un golpe seco contra todo su pueblo, le ofrecieron la espontaneidad de un gesto. Cuando el féretro salía ya del patio del cuartel, camino del furgón que le llevaría a Castejón, al entierro, medio centenar de vecinos se unieron en un pasillo. Levantaron sus brazos y fundieron sus manos. Los demás asistentes, cerca de medio millar, aplaudieron. Y, entre la ovación, se elevó un grito, que se repitió una, dos y tres veces: «Aquí está el pueblo de Berriozar».

Honores militares

Los funerales de Francisco Casanova fueron una declaración de duelo castrense. Un pelotón del Regimiento de Cazadores de Montaña «América 66», al que pertenecía el asesinado, portó el féretro, lenta, solemnemente, al ritmo de una marcha fúnebre, hasta el centro del patio. Le escoltaba el coronel Fernando Sánchez Lafuente, jefe del acuartelamiento de Aizoáin.
En el patio esperaba la familia del subteniente, que había llegado entre aplausos a las doce del mediodía, media hora antes de que comenzara el acto. Sólo faltaban, por deseo de su madre, los dos hijos de Francisco Casanova, Javier, de 13 años, y Laura, de 6.
Frente a ellos, las autoridades. Por un lado, representantes del Gobierno foral, el Parlamento y los partidos políticos. Por otro, los máximos mandos militares, encabezados por el ministro de Defensa, Federico Trillo, y miembros del Estado Mayor. En el fondo del patio, frente al arzobispo y los ocho sacerdotes que oficiaron la misa en su honor, formaban bajo un fuerte calor seis escuadras de soldados.

Tras la ceremonia religiosa, el recuerdo a los soldados muertos en combate se convirtió en un homenaje a Francisco Casanova. Los portadores de los guiones y banderines, los símbolos que distinguen a cada compañía de Aizoáin, inclinaron sus enseñas hacia el féretro. El ministro Trillo y el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Pardo de Santayana, colocaron una corona de flores en el ataúd mientras la banda hacía sonar un toque de oración. Un disparo de salvas sirvió de último saludo.
Francisco Casanova fue entonces condecorado por la Cruz al Mérito Militar con distintivo amarillo. Federico Trillo la colocó en la bandera española que cubría el féretro. El propio ministro entregó más tarde la enseña, ya plegada, a la viuda del subteniente asesinado. Su mujer, Rosalía Sáinz-Aja, salió del patio con la bandera abrazada a su pecho, entera, como durante todo el acto. Dejó Aizoáin entre aplausos, entre el pasillo de sus vecinos, que, unidos por las manos, honraban a Francisco Casanova y su familia.


Sebastián pide valor para negar todo apoyo a quien no condena la muerte

«Los ciudadanos que quieran construir la paz tendrán que tener el valor y la libertad de negar cualquier apoyo social y político a quienes se resisten todavía a condenar claramente estos métodos de amenaza y muerte». Claro, alto y contundente, el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, que ayer ofició el funeral por Francisco Casanova, aprovechó su homilía para llevar un mensaje de esperanza a la sociedad navarra, a la que pidió que no se deje «intoxicar por el veneno del odio y de la venganza».
Bajo el sol torrido del patio de armas del acuartelamiento de Aizoáin, Sebastián abordó la difícil tarea de sembrar «una semilla de consuelo» entre la familia, amigos, vecinos y compañeros del militar asesinado por ETA, que ayer compartían el dolor «de la muerte premeditada de un hombre bueno, sencillo y pacífico».
«Los terroristas tendrán que renunciar a métodos inhumanos y comprender que atropellando la vida de los demás no se construye nada decente», dijo Sebastián. «No perdamos la esperanza de que algún día la luz de Dios llegue a iluminar sus mentes ahora cegadas por el odio».
Entre tanto, animó a la sociedad entera a «manifestar su más firme repulsa contra los que ejercen la violencia como instrumento de presión y de intimidación» y a las instituciones políticas a «trabajar con efectividad y sin descanso» para lograr cuanto antes «el establecimiento sólido de la paz».
Sebastián señaló que «el dolor y la conmoción de estos atentados nos tienen que llevar a buscar sinceramente en Dios la fuente y el modelo de nuestros comportamientos personales». Y lanzó, en este sentido, una crítica velada al modelo social que se está construyendo: «En España crece el bienestar material por todas partes, pero no crece igualmente el reconocimiento de Dios, ni la rectitud moral, ni aumenta en nuestra sociedad el respeto sagrado a la vida humana»

.«Entereza extraordinaria»

Por su parte, y tras la ceremonia, el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, no ocultó su emoción: «Es una familia extraordinaria, que mantiene una entereza magnífica». Refiriéndose a la viuda del subteniente asesinado, Rosalía Sáinz, el presidente foral destacó que «estaba muy apegada a la profesión de su marido, y en estos momentos tan difíciles ha sabido mantener el tipo». Miguel Sanz comentó que él mismo había dado clases a la esposa de Casanova en Castejón hace años, «una circunstancia que añade todavía más emotividad» al acto celebrado ayer en el acuartelamiento de Aizoáin.
Por otra parte, Miguel Sanz no olvidó hacer un llamamiento a la sociedad navarra: «La calle debe estar tomada por quienes creen en la libertad y en la democracia», dijo, y para ello es necesario «aislar y repudiar» a los violentos y a quienes les apoyan.


AUTORIDADES CIVILES Y MILITARES


Gobierno y Parlamento: acudieron el presidente, Miguel Sanz, el vicepresidente, Rafael Gurrea, y los consejeros Ayesa, Palacios, Iribarren e Iturriagagoitia. El presidente del Parlamento, José Luis Castejón, acompañó a los representantes parlamentarios de UPN, PSN, IU y CDN. Entre otras personalidades, acudieron los rectores de las dos universidades, José María Bastero y Antonio Pérez Prados; el presidente de la Cámara de Comptos, Luis Muñoz Garde; el presidente de la patronal navarra, José Manuel Ayesa; el secretario general de la UGT, Juan Antonio Cabrero; los diputados y senadores Jaime Ignacio del Burgo, Eva Gorri y Carlos Chivite.


Oficiantes del funeral: junto al arzobispo Fernando Sebastián oficiaron Ramón Susín Alcubierre, vicario de la región militar, en representación del arzobispo castrense, José María Estepa; Luis Oroz, vicario interino de Aizoáin y deán de la Catedral de Pamplona; Peio Obregozo, secretario del arzobispado; Santiago Quemada y Jesús Jiménez, sacerdotes de Castejón; José Luis Belloso, ex capellán del cuartel de Aizoáin; Domingo Urtasun, párroco de Berriozar; y Jesús Labari, párroco de San Lorenzo.

Autoridades militares: Acompañaron al ministro de Defensa, Federico Trillo, el Jefe del Estado Mayor del Ejército, general Alfonso Pardo de Santayana; el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, general Santiago Valderas; el Jefe de la Fuerza de Maniobra, general Lara Cimadevilla; el Jefe Militar de la región, general Valenzuela; el Jefe de la Región Aérea de Levante, general Lombo; el Jefe de las Brigadas de Montaña, general Tomé; el 2º Jefe de la Fuerza de Maniobra, general Palacios; y el Comandante Militar de Navarra, general García Soriano.

 

Berriozar y Castejón despidieron con dolor a su vecino Francisco Casanova
Miles de personas acompañaron en las dos localidades los restos mortales del subteniente en el funeral y el entierro

 Berriozar y Castejón, las dos localidades a las que estaba ligada la biografía de Francisco Casanova, expresaron en la calle el dolor y la repulsa por el asesinato de su convecino. En el acuartelamiento de Aizoáin, vecinos de Berriozar acompañaron a la familia en la misa funeral que se celebró a las 12.30 del mediodía. Fue un adiós entre las salvas de honor que le rindieron sus compañeros militares y, ya con ropas de civil, una cadena de manos enlazadas de sus vecinos y amigos. Poco después, el dolor salía a la calle en Castejón, a casi un centenar de kilómetros. En la localidad ribera, el féretro se instaló en la Casa Consistorial, la de todos los vecinos. Luego, fue trasladado a la iglesia de San Francisco Javier, donde el párroco ofició un responso.
La familia del militar asesinado por ETA se ha instalado en estas horas de duelo en la casa familiar de Castejón.

 

CASTEJÓN: UNA CADENA DE KILÓMETRO Y MEDIO DE SOLIDARIDAD

No importaron los más de 35 grados de temperatura que hacía en Castejón a las cuatro y media de la tarde. Todos los vecinos de la villa ferroviaria estaban en la calle. Formaron una impresionante piña de solidaridad tras la familia de Francisco Casanova Vicente. Recorrieron a pie y en silencio, tras el furgón fúnebre, el kilómetro y medio que separa el casco urbano del cementerio. Allí tuvo lugar la última despedida. Un compañero del grupo Ecos de Navarra, Luis Fernández, alzó su voz sobre la multitud y entonó una jota. Fue el adiós final a un amigo, a un vecino y a un jotero.

 

 
 

11 de agosto de 2000

El pleno condena el asesinato de Casanova en medio de la tensión y el enfrentamiento


Sesenta vecinos piden la dimisión del alcalde de EH y que se cree una nueva mayoría

Pleno del ayuntamiento

 

Alrededor de sesenta vecinos pidieron ayer la dimisión del alcalde de Berriozar, José Manuel Goldaracena, de EH, en el pleno que el Ayuntamiento de esta localidad convocó como reacción al asesinato del subteniente del Ejército, Francisco Casanova Vicente. El grupo abertzale que gobierna la localidad con cinco de un total de trece concejales propuso una moción alternativa a la condena que PSOE (cuatro ediles), IU (dos) y CDN (dos) aprobaron.


En un ambiente de máxima tensión los vecinos increparon a un grupo de veinte simpatizantes de EH, entre los que se encontraba el ex parlamentario, ex concejal de Berriozar y ex preso de ETA, Jaime Iribarren, a quién alguno de los asistentes acusó de acudir al pleno <<a pasar información>>.


Dos mociones distintas y mucha tensión. PSOE, IU y CDN respaldaron un texto de condena sin paliativos en el que exigían a ETA <<que abandone de una vez los métodos violentos>> y mostraban su repulsa por <<el vil asesinato>> al tiempo que llamaban a la comunidad <<para que manifiesten su rechazo de forma serena y pacífica>>.


La moción alternativa, pitada y protestada por la mayor parte de los concentrados, fue trasladada a Berriozar por el parlamentario de EH, Pernando Barrena que asistió al acto y defendida por el portavoz de EH en la corporación, Iñaki Ekisoain. El escrito no condenaba. Lamentaba <<profundamente>> la muerte del militar para relacionarla a renglón seguido con <<un conflicto de raíz política>> y pedir a <<los gobiernos de Madrid y París la búsqueda de una solución política real>>. Los vecinos interrumpieron una y otra vez la intervención de Ekisoain con gritos de <<no lamentes, condena>>.


El reducido espacio del salón de plenos de Berriozar se quedó ayer especialmente pequeño. Una nube de periodistas, sesenta personas concentradas en señal de duelo y apoyo al asesinado y una veintena de abertzales cuya presencia, especialmente la de Iribarren, provocó el rechazo de la mayoría de los asistentes. <<¿A qué vienes aquí? le inquirió un vecino. <<¿a pasar información? ¿A elegir quién va a ser el siguiente en la lista? ¡Lárgate!>> El ex parlamentario de HB replicó en un primer momento que tenía todo el derecho a acudir a ese pleno pero, a sugerencia de un compañero que había llegado con él a la sesión, optó finalmente por guardar silencio.


El alcalde José Manuel Goldaracena (EH) abrió la sesión de pleno pidiendo a los presentes con un hilo de voz casi inaudible un minuto de silencio por <<los muertos del conflicto>>. Todos, los unos y los otros, respetaron el duelo. Pasados unos minutos anunció con voz queda apenas perceptible que se iban a leer dos mociones. <<¡Habla alto! ¡No se oye!>> le inquirió un vecino. Se dio lectura a la iniciativa de PSOE, IU y CDN que finalizó con el aplauso prolongado de los congregados y los gritos espontáneos de algunas personas. ¡Viva Francisco!, en referencia al militar asesinado. Siguió después la lectura del texto propuesto por EH cuyo contenido molestó una y otra vez a la mayor parte de los congregados que interrumpían para denunciar la ausencia de la palabra condena. Y después vino la votación. La repulsa fue aprobada con el respaldo de PSN-PSOE, IU y CDN.


Desde el fondo, una mujer preguntaba por qué al tiempo que lloraba amargamente. Alguién gritó: <<Alcalde, dimisión>> y los vecinos prorrumpieron al unísono reproduciendo el mensaje reiteradamente. Los simpatizantes de EH entonces, replicaron con un <<doa aurrera>> (sigue adelante) apenas perceptible entre las voces mayoritarias.


<<Os votamos para algo gritó por último un vecino a los concejales tras ser levantada la sesión. <<Uníos y sacadles de la alcaldía>> exigió.

 

<<Nada puede defenderse con el tiro en la nuca>>


El texto aprobado por los grupos de PSN-PSOE, IU y CDN y con la abstención de EH señalaba:


<<Queremos condenar rotunda y enérgicamente la muerte de nuestro vecino y compañero D. Francisco Casanova Vicente., un ciudadano de Berriozar que ha sido asesinado vilmente sin razón y sentido. Desde aquí y en primer lugar queremos trasladar nuestra condolencia a los familiares y amigos de la víctima, un convecino más, querido y respetado por todos.


<<En segundo lugar los grupos decimos muy claro que ninguna idea puede ser defendida con el tiro en la nuca o con el coche bomba, o con otro tipo de extorsión violenta. Desde el Ayuntamiento de Berriozar, en estos dramáticos momentos llenos de dolor y tristeza por este vil asesinato queremos apelar a todos los miembros de la comunidad para que manifiesten su rechazo de forma serena y pacífica acudiendo a las movilizaciones de repulsa que se convoquen al efecto. Somos conscientes de la tristeza y de las sensaciones que se acumulan en nuestra mente pero a la vez tenemos que recordar que sólo el respeto por la democracia y la legalidad vigente podrán recomponer lo perdido. (...) El Ayuntamiento de Berriozar (...) exige a ETA que abandone de una vez los métodos violentos, que nos dejen construir una nueva tolerancia desde el respeto a la vida de las personas.

 

 

Berriozar, la radiografía de un pueblo de luto


En 20 años, la localidad ha multiplicado la población y también su confrontación

DDN. Pamplona
Sólo han pasado veinte años desde que Maribel preparaba la merienda a su vecino Fernandino. Maribel Vals había emigrado a Berriozar en los años sesenta en busca de trabajo. Y Berriozar se convirtió en su pueblo. Hoy lo defiende del ataque de los violentos, de la falta de libertad, incluso de sus propios vecinos. Su única arma es una pancarta en la que ha escrito “paz”. Y lo defiende también de Fernandino, porque aquel niño al que daba la merienda hoy se ha cambiado el nombre y se llama Pernando Barrena.

Entre 1960 y 1980 Berriozar pasó de tener 260 habitantes a mas de 5000. La mayoría había llegado de Andalucía, de Jaén y Extremadura, eran personas que venían a Navarra en busca de un lugar donde poder trabajar y vivir. Había trabajo para todos. La industria, en plena expansión en la periferia de Pamplona, reclamaba mano de obra. Y Berriozar, una localidad mas barata para vivir que la capital, se convirtió para muchos de ellos en su casa.
“Tenía doce años cuando llegué a Berriozar”, apunta Maribel Vals. “Eran los años sesenta. En el pueblo había cuatro casa y en fiestas todos nos juntábamos en el pueblo alrededor de un acordeón” recuerda.
Berriozar tuvo que crecer aun ritmo vertiginoso para dar cobijo a la avalancha de inmigrantes. Nuevas calles, nuevas casas, nuevos vecinos. Y también nuevas ideas. “ Nació como una ciudad dormitorio, un anexo de Pamplona, pero poco a poco fue adquiriendo su propia identidad de pueblo. Un pueblo obrero, activo, con inquietudes”, reflexiona Carmelo Urra Echavarri. Vecino de Berriozar y coautor de un libro sobre la historia de su pueblo.
“Éramos gente a la que nos preocupaba nuestro trabajo, nuestra familia y la educación de nuestros hijos”, explica Maribel Vals. “Y hoy, desgraciadamente, también nos preocupa poder salir a la calle en paz”
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El gobierno de EH
Berriozar siempre ha sido un pueblo de izquierdas. Su primer Ayuntamiento, tras separarse de la Cendea de Ansoáin en 1991, fue de PSN. Después ocupó la alcaldía Batzarre y en las últimas elecciones, hace sólo un año, el partido mas votado fue EH. La izquierda abertzle obtuvo el apoyo de la mitad de los habitantes de Berriozar que fueron a las urnas para elegir su Ayuntamiento. Con mil votos, cien mas que el PSN, consiguió 5 de los 13 concejales del consistorio. Y finalmente, también se hizo con la alcaldía. “No entiendo qué ha pasado. El movimiento abertzale comenzó poco a poco, pero nadie pensábamos entonces que podría alcanzar estas dimensiones. No sé cómo la gente quiere ser gobernada por la tiranía de EH”, reflexiona Maribel Vals.
Cuando el nuevo párroco llegó a la localidad en septiembre de 1999 tampoco conseguíaentender por qué EH contaba con ese respaldo entre los vecinos. Domingo Urtasun, aunque natural de Arboniés, había venido hacía poco de Nicaragua. En ese país se había “acostrumbrado2 a las guerras y a las muertes, a oficiar funerales delante de seis féretros de jóvenes asesinados, a vivir en alerta. En Berriozar, se encontró de nuevo con las luchas entre sus vecinos. No al estilo de Sudamérica. En Berriozar la confrontación era mas ideológica, pero igualmente peligrosa. “Aquí la confrontación social es muy profunda. Es una comunidad muy viva donde afloran con mucha fuerza tendencias políticas contradictorias. Y es peligroso,porque cualquier día se van a encontrar en la calle y puede pasar cualquier cosa”, afirmaba.
En Berriozar, Domingo Urtasun ha visto un territorio al que aspiran a dominar. Él piensa que EH está intentando orientar y alentar una ideología y cultura vasca cotidiana de la sociedad. “Es la Euskal Herria, como la llaman ellos”, especifica. Sin embargo, también estoy viendo cómo mucha gente se compromete, no se queda callada de brazos cruzados dejando que las cosas pasen y otros hagan. Es una sociedad que tiene una gran fuerza. Las circunstancias la han hecho así y ahora incluso los niños tienen una gran madurez”.
En Berriozar, 850 niños van a la escuela y al instituto público de la localidad. En el instituto, hay grupos que aprenden en castellano y otros en euskera. Son 150 y 50 respectivamente. “Entre ellos no se puede decir que haya ni buena ni mala relación, Directamente, se ignoran”, dice el director de centro, Carlos Arellano
La división ideológica de los vecinos de Berriozar late, de alguna forma, entre los jóvenes estudiantes. El director sabe que lo oyen todos los días en sus casas y lo ven en las calles pero, de momento, en el centro no ha habido problemas mayores. “.Ocurre que cuando los de EH convocan una huelga o manifestación, hay chavales que ese día no van a clase y sus padre vienen al instituto y lo justifican”, explica Arellano. “Pero, de momento, no ha ido a mas, aunque es cierto que EH ha estado muy interesado en que las relaciones entre alumnos de castellano y euskera fueran malas. Como también es cierto que ha intentado controlar la dirección del centro”, critica.

El futuro
Dice el párroco de Berriozar que el fuerte impacto que sufrió el miércoles la sociedad con los disparos a muerte de ETA, hará que algunas cosas cambien. “Creo que el pueblo se va a ir encarando con mas fuerza ante los violentos. Es una situación límite en la que uno no puede seguir retrasando su definición”, apunta Domingo Urtasun.
Otros van a seguir luchando con las armas de la política del pueblo. Como Antonio Navidad, un joven que con sólo 21 años llegó al ayuntamiento como concejal de IU y que hoy, tres años después, piensa que pueden cambiar las cosas: “Berriozar es muy activa políticamente, pero también social y culturalmente. Tiene mucha riqueza y gente buena”.
Sin embargo, en millones de hogares españoles y de todo el mundo, de Berriozar sólo conocerán que fue el lugar donde Eta asesinó a un militar y donde el Ayuntamiento celebró un controvertido pleno. “Sólo salimos en los medios de comunicación cuando ocurre algo malo”, reprocha Carmelo Urra. “Se ven los problemas porque aquí estamos mandados por EH, aparecemos como un pueblo conflictivo. Y nos duele. Porque se puede vivir en Berriozar y se puede vivir bien”.

El PSN-PSOE, IU y CDN se comprometen a sustituir a EH en la alcaldía de Berriozar
Los socialistas buscarán el apoyo de IU y de CDN, partido que se lo negó en 1999

Los cuatro votos de socialistas, dos de IU y otros dos de CDN se unirán en la confección de una moción de censura que arrebate la alcaldía a José Manuel Goldaracena, el candidato que con cinco concejales gobierna en Berriozar. La ejecutiva del PSN-PSOE aprobó ayer un acuerdo por el que se compromete a buscar ese acuerdo a partir de hoy, atendiendo así a las peticiones formuladas por los vecinos que acudieron el miércoles al salón de plenos de la localidad para denunciar el asesinato de Francisco Casanova. El candidato alternativo sería Benito Ríos, cabeza de la lista socialista.
La iniciativa de los socialistas adoptada en la tarde de ayer coincidió con algunos primeros pasos que ya los grupos municipales de PSN, IU y CDN de Berriozar habían comenzado a dar por la mañana. El compromiso exigirá la redacción y aprobación de una moción de censura así como el cambio de posición de CDN, que tras las elecciones de 1999 se negó a dar sus dos apoyos al PSOE para evitar que EH lograra la presidencia de la corporación. Esta actitud hizo que José Manuel Goldaracena se hiciera con la vara de mando como cabeza de la lista más votada (cinco concejales) aunque lejos de la mayoría situada en ocho ediles, número que alcanza la suma de PSOE, IU y CDN.
A partir de hoy los tres partidos comprometidos iniciarán hoy una ronda de negociaciones para intentar alcanzar el pacto. El portavoz del grupo socialista, sería el candidato para sustituir a José Manuel Goldaracena (EH) en la presidencia de la corporación. Los portavoces de los tres grupos anunciaron que <<responderán a la demanda de los vecinos>>, que en el pleno pidieron la dimisión del alcalde.
El secretario de Organización de los socialistas, Jorge Mori, aseguró ayer que para su partido esta cuestión se ha convertido en <<prioritaria>>. El secretario general del PSN-PSOE, Juan José Lizarbe dijo a Europa Press: «Estábamos tremendamente a disgusto y radicalmente en contra de que un alcalde de EH ostentase la alcaldía de Berriozar, pero creemos que la gota que ha colmado el vaso ha sido que ayer este grupo político se negase a condenar el atentado de la última víctima de ETA, Francisco Casanova».
El responsable socialista mostró su confianza en que <<la unidad de las fuerzas políticas democráticas del Ayuntamiento y esperamos que en los próximos días esta propuesta tenga el éxito correspondiente», agregó.


Debate pendiente

El debate abierto ahora tras las quejas de los vecinos que acudieron el miércoles al Ayuntamiento de Berriozar reabre el debate sostenido en esta localidad tras las elecciones del 13 de junio de 1999. En aquel momento el PSOE con el apoyo de IU manifestaron su disposición a presentarse como alternativa a EH, algo que no aceptó CDN. De este modo, los socialistas se votaron a sí mismos, IU adoptó idéntica posición y CDN se abstuvo en las votaciones con lo que salió EH por lista más votada.
La decisión se produce después de que los cuatro representantes de EH presentes en el pleno del miércoles no condenasen el atentado que costó la vida al subteniente Francisco Casanova, residente en la localidad. La coalición abertzale se abstuvo en la moción que presentaron los grupos PSN, IU y CDN y respaldó la moción que presentaron ellos al pleno en la que <<lamentaban>> la muerte del militar.
Durante el pleno, al que acudieron unos 60 vecinos, varios de los asistentes profirieron gritos contra la coalición abertzale y pidieron la dimisión del alcalde.
Tras estos hechos, los dirigentes socialistas tenían previsto reunirse ayer con los representantes municipales del partido después de las concentraciones convocadas por Gesto por la Paz para condenar el atentado. Según explicó el secretario de Organización del PSN, Jorge Mori, pretendían analizar la cuestión que se ha creado en el municipio. También anunció que hoy tenían previsto iniciar la ronda de conversaciones con CDN e IU. El secretario general del PSN, Juan José Lizarbe, en declaraciones a la agencia Efe, calificó a estos grupos de <<formaciones con ideologías distintas>>. El dirigente socialista añadió, sin embargo, que les une <<la defensa de la democracia y la libertad>>.


Segundo intento

El partido socialista ya intentó pactar un acuerdo con IU y CDN tras las elecciones del año pasado pero finalmente los ediles de CDN se desmarcaron de la iniciativa. En el pleno para elegir alcalde, en julio de 1999, José Manuel Goldaracena salió como grupo más votado, al elegido con los cinco votos de su grupo, Euskal Herritarrok.
Tras la toma de posesión de José Manuel Goldaracena como alcalde de Berriozar, el edil abertzale invitó al resto de los grupos a formar parte de la comisión de Gobierno del Consistorio. Tanto PSN como IU y CDN aceptaron la propuesta y han permanecido en estos cargos hasta ahora. En los trece meses que se han cumplido de la legislatura, la mayoría de las propuestas trasladadas al pleno han salido adelante con el voto de todos los grupos municipales.
Uno de los concejales de EH, Txomin Garmendia, que pertenece a Amo-Batzarre, se desbancó del grupo municipal.


Atender la demanda vecinal

El portavoz del PSN, Benito Ríos, sería el candidato a sustituir a José Manuel Goldaracena como alcalde de Berriozar si prosperase el acuerdo. El edil socialista, que desde julio del año pasado ocupa el cargo de concejal por primera vez, se mostró dispuesto a aceptar la responsabilidad. <<Al presentarme a las elecciones lo hice para ganar y si cuento con el apoyo de mis compañeros estoy dispuesto a aceptar el cargo>>, apuntó el edil. Ríos también hizo un balance de la situación creada tras el asesinato de Francisco Casanova: <<Tras ver lo que pedía el pueblo hay que plantearse el voto de censura, esa es la valoración y la conclusión que hemos sacado. Tenemos que hablar tranquilamente y dejar pasar un tiempo, como las fiestas (comenzarán la última semana de agosto) >>.
Por su parte, Antonio Castillejo (CDN) aseguró que <<está dispuesto a analizar la propuesta de acuerdo con lo que piden los ciudadanos>>.
Finalmente, José Antonio Navidad (IU) exigió la dimisión de José Manuel Goldaracena y manifestó su disposición a apoyar al PSOE. <<Lo primero es que Goldaracena abandone. Eso lo exigió el pueblo. Tenemos voluntad de actuar en consecuencia. Berriozar puede estar tranquilo porque si antes se le defraudó esa situación va a ser corregida>>.

 

 


 

12 de agosto de 2000

 

        

Empapados por la paz

 

 

CUARENTA mil personas participaron ayer bajo una auténtica tromba de agua en la gigantesca manifestación de repulsa convocada por el Parlamento foral contra el asesinato en Berriozar del subteniente del ejército Francisco Casanova. Hasta catorce litros por metro cuadrado se registraron en Pamplona durante el impresionante duelo. Gentes de toda la geografía navarra se acercaron hasta Pamplona y recorrieron el trayecto que separa Autobuses de la Plaza del Castillo para decir una vez más <<no>> a ETA. Era la respuesta tras lo acaecido en Berriozar, pero también la contestación de la ciudadanía a la oleada de violencia de las últimas semanas.

 

La manifestación, encabezada por la viuda de Francisco Casanova. (EFE)

 

DDN.PAMPLONA

La Plaza del Castillo de Pamplona se convirtió en la mayor concentración de paraguas que se recuerda. Los navarros, pertrechados frente a la inmensa tormenta caída, volvieron a responder de forma multitudinaria, impresionante, y por tercera vez este año, a la convocatoria de repulsa al terror y los asesinatos de ETA. Abarrotaron bajo el agua el recorrido atendiendo la convocatoria de UPN, PSOE, IU, CDN, y EA-PNV.

La lluvia no logró minimizar una convocatoria de manifestación contra ETA que ni los más optimistas hubieran aventurado tan masiva momentos antes de dar comienzo. Las 40.000 personas que secundaron la iniciativa propiciada por todos los partidos navarros, a excepción de EH, realizaron el recorrido a buen ritmo, en un silencio que sólo la lluvia y los gritos de <<asesinos>> proferidos por los manifestantes lograron romper. A las 7.45 de la tarde miles de personas se refugiaban todavía en los porches del centro de salud de Conde Oliveto o de la estación de Autobuses y algunos periodistas se afanaban por telefonear a las instituciones convocantes temiendo que la manifestación se suspendiera. No fue así. Cuando el reloj daba las ocho se conformó la cabeza de la manifestación.

El presidente, Miguel Sanz; la alcaldesa, Yolanda Barcina; el secretario general de los socialistas navarros, Juan José Lizarbe; el presidente del Parlamento foral, José Luis Castejón, y los líderes de todos los partidos democráticos sostenían la pancarta con el lema de la convocatoria en la confluencia de Conde Olivetto con la calle Tudela. <<Paz y libertad. Bakea eta askatasuna. ETA no>>. Los termómetros indicaban 18 grados.

La lluvia arreciaba y la cabeza de la manifestación decidió avivar el ritmo. Al paso que marcaban los líderes políticos siguieron miles de ciudadanos protegidos con paraguas y chubasqueros durante todo el recorrido. Otros, menos precavidos, aguantaron el itinerario desprovistos de cualquier elemento contra la lluvia. Pero la multitudinaria repulsa, como en las otras dos anteriores convocadas en Navarra contra el terrorismo, era gigantesca. Si el 29 de enero se implicaron en el rechazo a ETA entre 30 y 35.000 personas en denuncia por el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, la de ayer, pese al tiempo, fue mayor. Según los datos oficiales de la Policía Municipal, sólo la del 26 de febrero convocada tras el asesinato del dirigente socialista Fernando Buesa fue mayor.

Cuando la cabeza alcanzaba la Plaza del Castillo todavía quedaban por arrancar desde Autobuses miles de personas. A las 8.35, el presidente del Parlamento, José Luis Castejón, se dirigió a los concentrados. La cola de la manifestación se situaba en la avenida de Baja Navarra, a la altura de la confluencia con la calle Paulino Caballero.

El presidente del Parlamento, José Luis Castejón, y el jefe del Ejecutivo foral, Miguel Sanz, se mostraron completamente satisfechos por el resultado de la convocatoria. <<El Parlamento de Navarra muestra su convencimiento de que sólo desde la serenidad y la perseverancia en la defensa de los valores democráticos y del Estado de derecho>>, señaló Castejón en el discurso final en la Plaza del Castillo, <<la voluntad mayoritaria del pueblo a vivir democráticamente prevalecerá frente al terror>>.

 

 

 Hasta catorce litros por metro cuadrado se registraron en Pamplona durante la multitudinaria manifestación


Gritos contra HB y ETA
Los 40.000navarros que ayer desafiaron a la lluvia quisieron hacer de la manifestación un homenaje a la viuda del subteniente asesinado por ETA. Así lo demostraron con su cerrada ovación a Rosalía Sáinz en la Plaza del Castillo, después de que el presidente del Parlamento, José Luis Castejón, leyese el comunicado aprobado por todos los grupos excepto EH.
Pero también quisieron que su marcha fuese una gran protesta. Una denuncia contra ETA y contra su entorno. Las consignas contra Euskal Herritarrok y HB fueron una constante en la manifestación. Los gritos como «HB apunta, ETA dispara», «ETA y HB, la misma mierda es», «Dónde están, no se ven, los cobardes de HB» o «Sin pistolas no hay cojones» se unieron a los coreados contra la banda terrorista: «ETA, aprende, Navarra no se vende», y «ETA no, basta ya», además de «ETA asesina». También se coreó alguna consigna en euskera, como «Aski da, ETA no», aunque apenas fue seguida más que por un reducido número de manifestantes. Finalmente, fue el propio padre del militar asesinado quien tomó el testigo de las consignas para gritar: «Asesinos, canallas, marchaos de aquí. El país se sabe gobernar solo, sin vosotros».

 

 

«Se ve, se siente, Francisco está presente»
Los vecinos de Berriozar se arroparon bajo una pancarta y repartieron lazos negros

 

 

Solitaria, contrastando con los negros nubarrones, su plástico blanco abrillantado por la lluvia torrencial, una pancarta quedó ayer colgada a las nueve de la noche del quiosco de la Plaza del Castillo. Decía: «Berriozar contra los violentos». Nada más. El coraje de una docena de mujeres, la mayoría jóvenes, la blandió por las calles de Pamplona, gritando a todo pulmón contra ETA. Cuando llegaron a la plaza del Castillo ya había pasado todo. Y aún marchaba medio Carlos III tras ellas. Llegaron justo para oír a Rosalía, su vecina, dar las gracias por el micrófono. Con eso les bastaba.


Horas antes un grupo de vecinos de este pueblo, dolidos y rabiosos por el asesinato de Francisco, la habían confeccionado con esmero. Eso y un montón de lazos negros, que poco antes de las ocho de la tarde repartieron frente a la estación de Autobuses. Se habían manifestado anteayer en Berriozar, pero aún les quemaba algo por dentro. Querían hacer más. Alguien sugirió la pancarta para salir hoy en Pamplona, y los lazos de luto, y una colecta, que están haciendo de viva voz, para que Francisco Casanova no se quede sin una esquela en nombre de su pueblo.


«Simplemente somos vecinos de Berriozar contra la violencia», explicaba Ana Ruiz, enfundada en su anorak amarillo, al echar a andar con la pancarta en la mano. «No necesitamos organizarnos, más o menos, nos conocemos todos. Porque, por desgracia, somos siempre los mismos los que salimos». Junto a ella, Vanessa Viñas, de 18 años, reparte lazos negros. «Estoy en todo lo que puedo. Porque estamos viendo que lo que les fastidia es que los jóvenes salgamos a la calle y los jóvenes de Berriozar estamos cada vez más concienciados».


Como si la hubiesen oído, Sheila Triguero, Ana García, su tocaya Ana García, Raquel Huarte y Patricia, cinco amigas del barrio de toda la vida, de 16 años, nada más dejar la villavesa, vieron la pancarta del barrio, y se sumaron a ella. En el centro del cartel, haciendo una piña bajo el único paraguas que llevaban, gritaron sin cesar durante todo el recorrido. «Se ve, se siente, Francisco está presente». La gente, en las aceras; las dependientas, en los comercios, rompían en aplausos a su paso. Tras ellas, dos mujeres mayores, que conocían a Francisco y se deshacían en elogios hacia él, intentaban retener los eslóganes. «Lo que estamos aprendiendo de esta juventud», comentaban.


«Esto en Berriozar ha dolido mucho», explicaban las jóvenes. «De ahora en adelante, no van a hacer lo que quieran. La gente empieza a hablar. Estamos hartas de que maten a la gente sin motivo. Nos vamos a manifestar, hacer lo que esté en nuestras manos, pero esto no va a seguir así. Los jóvenes reflejamos el futuro. Que sepan que no nos dejamos manejar, que queremos la paz y que están en minoría. Berriozar no quiere más escándalos».

En Carlos III, la pancarta de Berriozar se recibió con aplausos

Las mujeres de Berriozar, empapadas, rabiosas y dolidas gritaron hasta la afonía

 

LA LLUVIA NO IMPORTA

Hasta los niños saben. Pedro José Navarro Torres, vecino de Mendillorri, apenas daba abasto. El paraguas en una mano, su hija Alba, de dos años en la otra, y sus gemelas, Sheila y María, de cinco, agarrando firmemente un lateral de su anorak para no perderse. «Y me falta el cuarto, que está malito en casa con 39 de fiebre y se ha quedado con mi mujer». Si no, también iba. «Saben por qué vienen. En el colegio, en casa, les hablamos de ello. Ellas mismas lo pueden decir», explicaba el padre. «¿Contra quién protestamos?» Tímidamente, María contestó: «contra ETA, porque está matando a mucha gente».


Con bolsas a modo de chal. Las pamplonesas Inés Aguinaga, su hermana Mari Angeles, y su amiga María Esther Fernández, hundían sus pies en unos zapatos chirriados y buscaban en vano el cobijo de la lluvia, aferrando bolsas de plástico abiertas a modo de chal. «Tenemos una tienda al lado y nos hemos puesto las pocas bolsas que quedaban. El caso era venir. Para protestar. Para que esto se acabe. Es lo poco en que podemos contribuir. A ver si hacen algo los políticos, porque esto no puede ser».


Un héroe anónimo. Ramón no quiere protagonismos, pero desde hace tres días todo el mundo le conoce. Tuvo el valor de increpar en el pleno de Berriozar a los simpatizantes de EH. Dice que no buscaba nada, sólo decir lo que piensa, y que su pueblo hable. «Hay que perderles el miedo, pero no hay que perder el respeto». Sin embargo, estos días, y ayer no fue una excepción, la gente cuando le reconoce, le saluda, le abraza, le da las gracias. Sin quererlo, Ramón se ha convertido en su voz.


Dos jóvenes reventadores. Todavía hay gente capaz de desafiar la razón y el sentimiento dolido de un pueblo, en pleno desfile contra ETA. Dos jóvenes estuvieron al borde del linchamiento cuando gritaron ayer «Gora ETA» a la altura del Gobierno. Salieron corriendo increpados y perseguidos por la gente.


 

15 de agosto de 2000

Diario de Navarra

Cientos de vecinos de Berriozar asisten a una misa en homenaje a Francisco Casanova
Los congregados en el acto regalaron una placa a la viuda y al padre del subteniente

 

Cientos de ciudadanos de Berriozar abarrotaron ayer la parroquia de San Esteban de la localidad, para acudir a la misa funeral organizada por un grupo de vecinos en recuerdo de Francisco Casanova, asesinado en atentado terrorista. Al acto acudieron también la mujer y el padre del subteniente, a quienes se entregó una placa comprada mediante una colecta popular.

Con la serenidad de los cinco días transcurridos desde el asesinato de Francisco Casanova, pero igualmente sentidos por la ausencia de su vecino, cientos de ciudadanos de Berriozar acudieron a las ocho de la tarde de ayer a la parroquia de San Esteban de la localidad, donde se celebró una misa funeral, organizada por un grupo de vecinos del pueblo.

La ceremonia religiosa contó con la asistencia de la viuda, Rosalía Sáinz-Aja y el padre del subteniente, Francisco Casanova, que fueron recibidos a su entrada en la iglesia con un cerrado aplauso. Ambos, muy serenos, recibieron el calor de sus vecinos, en forma de peticiones, pequeñas intervenciones, y canciones instrumentadas por el grupo jotero que integraba Casanova, Ecos de Navarra, que interpretó dos jotas creadas para la ocasión.

Los familiares no pudieron aguantar su emoción cuando, al final de la ceremonia, una amiga de la familia entregó en nombre de todos «para que nos recordéis con el mismo cariño que sentimos por vosotros» un estuche que contenía un espejo grabado y que fue comprado mediante una colecta popular.

«Ha participado mucha gente, incluso hay niños que han dado hasta trescientas pesetas de su paga para comprarlo», indicaba una de las organizadoras. Se trata de un grupo de personas, que se denominan «vecinos por la paz», que tras el asesinato han animado varias iniciativas ciudadanas de protesta contra los violentos y de solidaridad con la familia del militar asesinado, como manifestaciones de protesta, confección de lazos negros, pancartas, etc...

En su homilía, el párroco de la localidad, Domingo Urtasun, animó a los vecinos «a pedir a Dios fuerza para perdonar», pero también, recordó que «los cristianos deben condenar sin paliativos a quienes quitan la vida». Señaló que «ante la situación de crispación social que vivimos, los cristianos deben hacer una apuesta decidida por la vida, ser biófilos, amantes de la vida, frente a los necrófilos, que dan culto a la muerte».

Entre el numeroso público que inundó la iglesia, incluso detrás y en los laterales del altar, se encontraban varios políticos, que acudieron a título personal, como los concejales de Pamplona, Javier Iturbe y Eradio Ezpeleta, el concejal de Berriozar, Benito Ríos, la ex alcaldesa de Estella, Rosa López Garnica y el diputado Carlos Chivite.

COLECTA POPULAR. “Nos lo arrancaron de nuestro pueblo, pero no nos lo arrancarán de nuestro corazón”. Un grupo de vecinos de Berriozar organizó una colecta popular para regalar un espejo grabado a la viuda de Francisco, quien recogió emocionada, al igual que su suegro, esta muestra de cariño de sus vecinos.

 

Palabras y gestos de cariño

«Para la familia Casanova Sáinz-Aja. Nos lo arrancaron de nuestro pueblo, pero no nos lo arrancarán de nuestro corazón. Francisco Casanova. Vecinos de paz de Berriozar». Desde ayer, la esposa e hijos de la última víctima de ETA tienen en su casa un espejo grabado con estas palabras. Es la forma en que muchos de sus vecinos han querido plasmar el cariño que alimentaban hacia Casanova y su familia.

No fue la única. Toda la misa funeral celebrada ayer en Berriozar estuvo marcada por palabras de recuerdo y agradecimiento de los vecinos. Desde las lecturas escogidas: «Si Dios está con nosotros ¿quién podrá contra nosotros?» que escribía San Pablo a los cristianos romanos en plena época de persecución; hasta las peticiones, que rogaban por la familia y por que se cumplan las ansias de paz de todo el pueblo.

Un grupo de jóvenes de la localidad suscribieron un pequeño texto de homenaje que decía así: «Nos han arrebatado a nuestro vecino y amigo Francisco, mediante la manera más vil: el asesinato. No comprendemos por qué. ¿Será porque eras un buen padre? ¿Será porque eras un trabajador y sacabas adelante a tu familia? Será porque tendías tu mano a quien te pedía ayuda? ¿Será porque con tu grupo de jotas alegrabas el pueblo? ¿Será porque amabas la paz y la libertad? La juventud seguirá el camino que tu emprendiste. Esperamos que tu muerte no haya sido en vano».

También los amigos de la familia aprovecharon públicamente para agradecer a Francisco «su sencillez, su alegría de vivir, sus ganas de ayudar, su sonrisa y su cálida voz, siempre dispuesta a alegrar en una jota o en un aria el silencio de los que estaban con él» y sobre todo, por ser su vecino y haber instalado su hogar en Berriozar. Asimismo, reconocieron «el enorme esfuerzo» que supone para Rosalía y su suegro Paco su presencia en este acto, que prueba, les dijeron, «la buena gente que sois».

 

CARTA DE LA FAMILIA DE FRANCISCO CASANOVA EN DDN.

Desgarrados por el asesinato, pero agradecidos por el cariño

EL asesinato de nuestro esposo, hijo y padre, nos desgarra en estos momentos, pero el cariño con que somos acompañados, nos obliga a ser agradecidos:

Gracias en primer lugar a Ti, Padre Dios nuestro, por habernos dado el privilegio de amar, conocer y disfrutar a Paco.

Gracias a ti, Paco, por tu cariño, por tu alegría, por tu nobleza, por tu navarridad y españolía..., tu vida, que sabías amenazada, nos da ejemplo de valentía de vivir en esa alegre y firme libertad de quien está en paz consigo, convencido de que más que la vida no podían quitarte. Gracias porque en tu libre elección estaba asumida la posibilidad de ser asesinado, y esa integridad consecuente de tu vida, enmarcada en tu fe, nos consuela con la esperanza de que ya cantas con los coros de la milicia celestial, las glorias del Verdadero Padre, el Padre de la Vida.

Gracias Berriozar, porque, al arroparnos en estos momentos, vemos el espíritu de Paco viviendo en vosotros.

Gracias, Navarra, Castejón e Igea... por acompañarnos en Pamplona, por vuestro dolor, por vuestras lágrimas, por vuestras palabras, por vuestros silencios expresivos de dolor que os impedía hablar.

Gracias, España, por vuestro dolor y vuestro apoyo en la distancia. Gracias a las embajadas extranjeras y a quienes desde otros países han expresado su condena y su dolor.

Gracias a las instituciones y personas que las representan y nos han acompañado y ayudado. Esperamos -como esperaba Paco- que vuestro eficaz buen hacer ponga fin a esta lacra innoble e insocial.
Gracias a todas y a todos por vuestra oración, compañía y apoyo.

Gracias. Gracias. Gracias. En la Esperanza de que Paco vive porque Cristo vive. ¡Gracias!

 


BENITO RÍOS OCHOA Futuro sustituto del alcalde de EH en Berriozar

<<Lo único que hemos hecho ha sido atender a las demandas de los vecinos>>

 

Tras el principio de acuerdo entre PSN, IU y CDN en el Ayuntamiento de Berriozar, el candidato socialista se muestra dispuesto a desbancar a EH de la alcaldía y a atender el clamor de buena parte de los vecinos.

Entrevista: C.A.M.

 

BENITO Ríos Ochoa, portavoz del PSN en el Ayuntamiento de Berriozar, se perfila como alcalde del municipio cuando el 4 de septiembre se celebre el pleno en el que su grupo, IU y CDN plantearán una moción de censura contra el actual alcalde, José Manuel Goldaracena, de EH. El edil socialista llegó por primera vez al consistorio de Berriozar tras las elecciones de junio del año pasado. Casado y padre de cuatro hijos, combina su cargo de concejal con el trabajo en Volskwagen. Benito Ríos nació en Pamplona hace 52 años pero reside en Berriozar desde hace 31. Allí colaboró en la fundación de un de las primeras asociaciones de vecinos que se constituyeron en España. En su caso se fundó para promover servicios en un municipio que comenzaba a crecer. El futuro alcalde de Berriozar se afilió al PSN a mediados ochenta. Tras militar en CC OO y en el Sindicato Unitario, en la actualidad milita en UGT.

-¿Se puede decir que han sido las demandas de los vecinos los que han forzado la unión de PSN, IU y CDN para desbancar a EH de la alcaldía, algo que hace poco más de un año fue imposible?

- El pueblo lo ha pedido, tanto en el pleno que se convocó para condenar el asesinato de Francisco Casanova como en las manifestaciones populares convocadas por un grupo de vecinos de Berriozar y ante eso hemos respondido. Allí se exigió la dimisión del alcalde y a nosotros nos pidieron que hiciéramos algo y hemos respondido.

- ¿Qué falta entonces para cerrar el acuerdo entre los tres grupos?

- Tenemos que ver los puntos en común para llevar a cabo un gobierno coordinado. Aunque no tenemos diferencias importantes con IU y CDN alguna existe.

-¿Qué separa a PSN, IU y CDN?

- Lo que está claro es que cada uno querrá meter la mayor parte de su programa en este nuevo tripartito. Pero todos estamos dispuestos a trabajar con todos aquellos cuyo principal objetivo sea el respeto a la vida y cuando digo todos me estoy dirigiendo a Amo-Batzarre, que se ha desmarcado de EH y que en Berriozar tiene un concejal. A todos ellos se les escuchará.

- ¿Cómo se solventarán las diferencias políticas?

-La única fórmula es la generosidad de todos. Ninguno vamos a poder poner todo nuestro programa sobre la mesa y llevarlo adelante sino que vamos a tener que ceder pero hay que intentar llegar a un acuerdo porque la gente lo demanda. De todas formas, en la reunión que hemos tenido se ha visto mucha generosidad por parte de todos.

-¿Y no teme que con esta situación se tensen las relaciones con los concejales de EH?

- Berriozar va a estar por encima de nuestras ideas para poder hacerlo gobernable. Nosotros hemos apoyado todos los temas que hemos considerado importantes. Ahora esperamos una respuesta similar si es verdad que tanto aprecian al pueblo.

-¿El asesinato del subteniente y vecino Francisco Casanova ha crispado el ánimo entre los habitantes de Berriozar?

-Lo que ha quedado es un pueblo crispado, lleno de tensión, rabia e impotencia que tras la muerte de un vecino perfectamente integrado en el pueblo no puede entender que su alcalde y otros concejales, que constituyen la administración más cercana al pueblo, no sean capaces de condenarlo. De todas formas, la situación actual ya se vió cuando lanzaron cócteles molotov a la casa de nuestro compañero Rafael Pulido y sobre todo por la situación que estaba atravesando él, que hoy ya no está con nosotros. Todo esto son un cúmulo de actos que hacen mella y un concejal o alcalde que en teoría está para que sus convecinos vivan mejor no debe tolerarlos sino condenarlos. Las ideas sólo pueden defenderse con palabras y no con el tiro en la nuca. Con lo de Rafael Pulido si quiera fueron capaces de reprobarlo pero ahora no.

-¿Además de la separación entre los vecinos, qué problemas hay que resolver ahora en Berriozar?

- Tenemos una escuela de música que se cae, una escuela infantil por hacer, hay que terminar el polideportivo y sobre todo tenemos una casa de cultura o un gaztetxe a la que muchos jóvenes no se quieren entrar porque está copado por unos pocos.

 

El día 4 se celebrará un pleno para sustituir al alcalde de EH en Berriozar

Los partidos PSN, IU y CDN alcanzaron ayer un acuerdo para formar un gobierno tripartito en Berriozar y arrebatar la alcaldía que mantenía en minoría EH. Esta formación se abstuvo el pasado miércoles en el pleno convocado para condenar el asesinato por ETA del militar Francisco Casanova, vecino del municipio. El acuerdo se materializará el próximo 4 de septiembre con la presentación de una moción de censura contra el actual alcalde José Manuel Goldaracena. El pacto contempla la propuesta como nuevo presidente de la corporación del socialista Benito Ríos Ochoa.

El Ayuntamiento de Berriozar lo forman cinco concejales de EH, cuatro de PSN-PSOE, dos de IU y dos de CDN. Un concejal de cada uno de los tres grupos firmantes del pacto ostentará una de las tres tenencias de alcaldía.

Los responsables de la decisión, tomada ayer en una reunión celebrada en la sede pamplonesa del PSOE, explicaron que la causa de su unión es la negativa de EH a condenar el asesinato de un vecino de Berriozar, aunque advirtieron que, en el caso de que la formación abertzale lo hiciera en un futuro, se le invitaría a formar parte de la comisión de Gobierno.

El secretario general del PSN-PSOE, Juan José Lizarbe, explicó que la postura de EH de Berriozar ante el atentado del pasado miércoles «es causa más que suficiente para remover la alcaldía». El secretario de Organización de IU de Navarra, Ion Erro, explicó que su formación entiende que el acuerdo significa «estar a la altura de las circunstancias» y la mejor forma de «defender la democracia», además de intentar, «desde una mayoría municipal, trasladar un esfuerzo de normalización social en estos momentos de tensión» en la localidad.

El presidente de CDN, Juan Cruz Alli, recordó la experiencia que tienen los tres partidos en la formación de gobiernos tripartitos en el Ejecutivo foral y en el Ayuntamiento de Pamplona, y apostó por «sentar las bases para formar un gobierno de gestión, de eficacia, que no genere tensiones políticas ajenas a la vida local sino que, por el contrario, busque la máxima integración en aras al mayor beneficio y bienestar en la localidad».

El teniente de alcalde del Ayuntamiento de Berriozar, Iñaki Equísoain, de EH, subrayó en una rueda de prensa anterior al acuerdo, que en la actual comisión de Gobierno municipal, integrada por representantes de todos los partidos, siempre ha existido un «buen clima de trabajo».

 


31 de agosto de 2000

Diario de Navarra

Dos mil vecinos de Berriozar salen a la calle y anuncian un homenaje a Casanova

Condena al asesinato del concejal de Zumárraga

 

En Pamplona, 1.200 personas se concentraron en el Ayuntamiento y plaza de la Cruz

Entre 1.700 y 2.000 personas, según la Guardia Civil, se manifestación ayer en Berriozar en condena al último atentado de ETA. Tras la marcha, convocada por los vecinos, se anunció un homenaje para este sábado en honor de Francisco Casanova, militar asesinado el 9 de agosto en esta localidad. En Pamplona se concentraron alrededor de 1.200 personas.

El homenaje será el sábado a las seis de la tarde, y consistirá en un concierto de jotas organizado por «los vecinos de paz» de Berriozar. Los grupos participantes serán «Aires navarros» y «Poetas a domicilio». Francisco Casanova pertenecía al grupo de jotas «Ecos de Navarra». El evento está subvencionado y organizado por los vecinos de la localidad. Tras la manifestación se organizó una colecta que cubriera los gastos del concierto. Con el dinero que sobre, se hará un regalo a la viuda de Casanova.

La celebración de este concierto fue anunciada por megafonía a las nueve menos cuarto de la noche, tras la manifestación de condena al último asesinado de ETA. Berriozar se encuentra inmerso desde el martes en las fiestas patronales. Por eso, a las siete y media de la tarde, había programado un concierto de música cubana en la plaza del Sol. En ese mismo lugar, pero media hora más tarde, estaba convocada una concentración. Los componentes del grupo accedieron a paralizar un cuarto de hora la música y respetar así el cuarto de hora de silencio en condena al asesinato del concejal de Zumárraga.

Tras diez minutos de silencio, para no iniciar la manifestación con música, las casi 2.000 personas comenzaron a andar tras dos pancartas en las que se leía: «Asesinos» y «Juntos por la libertad contra los asesinos». En los balcones se veían numerosas sábanas azules con dos manos blancas en el medio. Tras media hora de marcha, los manifestantes regresaron a la plaza del Sol.

Tensión en Pamplona

 

En Pamplona se concentraron unas 1.200 personas, 800 en la plaza del Ayuntamiento y 400 en la plaza de la Cruz, según la Policía Nacional. En la plaza de la Cruz los dos jóvenes de Gesto por la Paz retiraron la pancarta en la que se leía «En silencio por la Paz. Gesto por la Paz de Euskal Herria», después de que una decena de personas protestaran porque, según ellos, no debería figurar Euskal Herria sino Navarra. Jose Ignacio Meijide, responsable de Gesto por la Paz en Pamplona, calificó de «lamentable» el suceso y añadió que «el que no sea capaz de salir con calma a la calle, mejor que se quede en casa». Tras la concentración, uno de los asistentes, que había participado en la discusión, se mostró disgustado. «Lo que más me duele es que hayamos discutido entre nosotros, y que por televisión nos vayan a ver los de HB».

 


3 de septiembre de 2000

Diario de Navarra

Unos 500 vecinos de Berriozar recuerdan a Francisco Casanova

La plaza Eguzki acogió ayer un emotivo homenaje al subteniente asesinado por ETA

IRACHE CASTILLO. BERRIOZAR.

Los vecinos de Berriozar no pueden ni quieren olvidar a Francisco Casanova Vicente, el subteniente del Ejército de Tierra en el acuartelamiento de Aizoáin, asesinado el pasado 9 de agosto por ETA. Así lo demostraron ayer más de 500 personas que se congregaron en la plaza Eguzki de la localidad para celebrar un acto en su honor.

«Les damos las gracias porque no podemos decir otra cosa al estar tan nerviosos. ¡Viva Berriozar! ¡Viva la libertad! ¡Fuera los que no quieren libertad!». Estas fueron las palabras con las que el padre del subteniente, Francisco Casanova agradeció a los vecinos de Berriozar el cariño que le han brindado a la familia. Durante todo el acto, Rosalía Sainz-Aja, viuda de Casanova, permaneció a su lado muy emocionada.

Encima del quiosco de la plaza, los «vecinos de paz», organizadores del acto, habían colocado una pancarta en la que se leía: «Homenaje a Francisco Casanova». Este grupo de personas realizó una colecta el pasado miércoles tras la concentración de rechazo por el asesinato del concejal de Zumárraga, Manuel Indiano. La recaudación se hizo de vecino en vecino durante diez o quince minutos. Se consiguieron cerca de cien mil pesetas.

El objetivo de la colecta era el de organizar un acto en homenaje a Casanova en las fiestas de la localidad. «Las jotas eran una de las citas tradicionales de las fiestas. Tocaban el grupo Ecos de Navarra, del que formaba parte Francisco Casanova. Como el programa había anulado la actuación decidimos organizarla nosotros», explicó Ana Ruiz Montes, una vecina de Berriozar.

Con el dinero recaudado, pagaron a los dos grupos: «Aires Navarros» y «Poetas a domicilio». Además, compraron dos centros de flores para la viuda y la madre del subteniente y un reloj para el padre. «Estamos juntos en esta tarde tan especial no para escuchar a Francisco cantarnos jotas como hacíamos siempre en fiestas. Esta vez seremos nosotros quienes le cantemos a él. Y estamos seguros que se alegrará de vernos juntos plantándole cara a la violencia y cantando por la libertad», leyó Ruiz.

Los organizadores les ofrecieron la posibilidad de actuar a «Ecos de Navarra» (grupo de Casanova) pero ellos rechazaron esta invitación. Luis Fernández Ciria, uno de los compañeros de Casanova, explicó que el grupo está roto y que les va a resultar casi imposible encontrar una persona que sustituya a Francisco Casanova. «Antes cantábamos nosotros pero ahora falta él. El resto tenemos la moral por los suelos y no lo podíamos hacer», apuntó Fernández.

El padre y la viuda del subteniente no pudieron evitar las lágrimas durante todo el acto y se les vio especialmente emocionados cuando Guadalupe, Yolanda e Isabel Foral Lopetegui, y Paqui Navarrete Contreras cantaron las jotas. Interpretaron un tema compuesto para el homenaje por el padre Valeriano Ordóñez. «A un amigo sin igual/esta jota dedicamos./A un amigo sin igual con la jota/con la jota y su recuerdo/el pueblo de Berriozar/el pueblo de Berriozar/este homenaje sincero», dice la letra.

Junto a los familiares, se encontraban Benito Ríos, concejal del PSN del Ayuntamiento de Berriozar; José Luis Sanz Carramiñana, alcalde de Castejón; Villar Valdés, compañera del grupo de jotas de Casanova y amigos.

 

                                      


17 de septiembre de 2000

Diario de Navarra

 


 


13 de noviembren de 2000

Diario de Navarra

 


24 de noviembre de 2000

Diario de Navarra

Trescientos vecinos de Berriozar desafiaron ayer a las bajas temperaturas y se manifestaron por las calles de la localidad en protesta por el asesinato, el pasado martes del ex ministro socialista Ernest Lluch.


DDN.PAMPLONA

La marcha estaba convocada a las ocho de la tarde pero comenzó un cuarto de hora después. «Nosotros nos preguntarnos cuándo los padres de Casanova verán a su hijo», decía una vecina de Berriozar en referencia a una manifestaci6n prevista media hora antes en favor del acercamiento de un preso. Al no estar autorizada, no se celebró.

A las ocho de la tarde, en silencio, las trescientas personas ya se encontraban en la Plaza del Sol de Berriozar delante de una pancarta que rezaba: « No matarás, que Dios os perdone> y tras otra en la que se podía leer: « Juntos por la libertad, contra los asesinos>.

Detrás de esta pancarta comenzó la manifestación, en un silencio sólamenle roto por palmas, por lascalles Artecale, Kaleberri, Donamaría Iruñalde, Avenida Guipúzcoa, San Agustín, Recalde, Kaleberri para con-cluir, casi a las nueve de la noche de nuevo en la Plaza del Sol.

La manifestación, que habitualmente se celebra un dia después de que la banda terrorista ETA comete un atentado, esperó esta vez dos días para que los vecinos se pudieran organizar y solicitar la autorización.

 


 

 

Mantenimiento: Vecinos de Paz Berriozar