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2003

Noticias 2003

16 de julio de 2003

Diario de Navarra

 

Un pueblo dividido

Tras el asesinato en 2000 del militar Francisco Casanova, la localidad de Berriozar, donde residía, se encuentra enfrentada entre nacionalistas y constitucionalistas

Una de las manifestaciones del colectivo Vecinos por la Paz tras el asesinato de Juan Carlos Beiro. JOSÉ ANTONIO GOÑI


PARA desgracia de la mayoría de sus 6.000 habitantes, Berriozar volvió ayer a ser noticia por hechos relacionados con la banda terrorista ETA. Sin embargo, a diferencia de agosto de 2000, cuando fue asesinado el subteniente del Ejército Francisco Casanova Vicente, los vecinos no tuvieron que salir a sus calles en señal de luto, sino que respiraron aliviados al conocer que agentes del Cuerpo Nacional de Policía habían desarticulado un comando que almacenaba en una vivienda un polvorín con 147 kilos de explosivo.
Berriozar, una localidad ubicada en la Cuenca de Pamplona, presenta una división ideológica ostensible entre su ciudadanía. En las elecciones celebradas el pasado mes de mayo, el PSN, la lista más votada, obtuvo tres concejales. Igual número de ediles sumó la candidatura próxima a Batasuna, Berriozar Baietz, ilegalizada por el Tribunal Supremo, pero autorizada por el Constitucional a participar en los comicios. Esta agrupación electoral presentaba como cabeza de lista a Iñaki Equisoáin, ex concejal de Batasuna la pasada legislatura, secundado por Félix Puyo, ex parlamentario foral por parte de la mencionada coalición radical abertzale. Respecto al resto de formaciones políticas con representación en el pleno, UPN y CDN lograron dos ediles cada una, mientras que IU, Batzarre y Aralar obtuvieron uno.
En Berriozar, al igual que en muchas otras localidades navarras y vascas, los partidos políticos no suscriben alianzas conforme a la tradicional división entre izquierda y derecha, sino entre constitucionalistas y nacionalistas. De hecho, hoy mismo se celebrará el pleno en el que el PSN, UPN y CDN formalizarán un acuerdo de gobierno para la legislatura.
Cambio de alcalde
Esta ruptura ideológica se escenificó a raíz del asesinato de Casanova. Entonces la vara municipal la ostentaba José Manuel Goldaracena (EH), a quien su negativa a condenar el atentado le costó una moción de censura. Alentados por el clamor popular, los ocho ediles del PSN, CDN e IU defenestraron a Goldaracena, quien contó con los cinco votos favorables de los representantes de EH y Batzarre. De esta forma, Benito Ríos logró la alcaldía.
Pero esta división ideológica no sólo se hace patente en la Casa Consistorial, sino que traspasa sus umbrales y se traslada a la calle. Desde el asesinato del subteniente del Ejército, un grupo de ciudadanos, denominados Vecinos de Paz se movilizan y concentran tras cada atentado terrorista en la plaza Eguzki. Estas concentraciones concluyen con una manifestación por las calles de la localidad. Sus integrantes han elegido como símbolo de su labor por la paz unos carteles con fondo azul y unas manos blancas, que ya se ven en algunas viviendas de Berriozar.
Paralelamente, en las ventanas de muchas casas de Berriozar también se pueden observar símbolos o emblemas de signo contrario, como banderas que reclaman el acercamiento de los presos de ETA a Euskal Herria. Los simpatizantes de Batasuna, la organización política ilegalizada por el Tribunal Supremo, suelen contestar a los manifestantes contra la violencia etarra con actos en favor de la independencia

 


3er ANIVERSARIO

Diario de Navarra


9 de agosto de 2003

Berriozar rinde homenaje hoy al subteniente Francisco Casanova

S.Z. BERRIOZAR.


Berriozar rendirá hoy homenaje a Francisco Casanova Vicente, subteniente del Ejército asesinado por ETA hace hoy exactamente tres años en esta localidad. Los actos están organizados por los vecinos de paz de Berriozar, y darán comienzo a las ocho de la tarde con la eucaristía que se celebrará en la parroquia San Esteban. Oficiará el párroco Javier Aizpún, y ya han confirmado su presencia distintas autoridades de la Comunidad foral. Asimismo, la Escuela de jotas de Tudela estará presente en el acto. A las nueve, y está vez organizado por la asociación Vecinos de Paz, tendrá lugar un festival de jotas en el que participarán distintos grupos en homenaje a Francisco Casanova.
Francisco Casanova Vicente, de 46 años, casado y con dos hijos, fue asesinado a tiros el 9 de agosto de 2000 en el garaje de su casa cuando regresaba de trabajar en el acuartelamiento de Aizoáin. Su asesinato provocó un cambio político y social en la localidad. "Aquello cambió la gestión municipal (antes el alcalde era de EH, ahora es del PSOE). Desde entonces la gente es consciente de que esta situación que vivimos es insostenible y cada vez más el movimiento cívico está en la calle, y esto es algo fundamental para vencer el terrorismo. Cada vez se moviliza más gente", señaló el edil de UPN en Berriozar Sergio Sayas.
"Aquellos momentos fueron muy duros y supusieron un cambio político. Lo de hoy es un homenaje sobre todo a la familia, que lo pasó muy mal. Y también un recordatorio de lo que puede suceder si damos un paso atrás en la lucha contra el terrorismo", explicó Jose Antonio Navidad, del PSOE.
 
 

 
10 de agosto de 2003
Diario de Navarra

Medio millar de vecinos de Berriozar recordaron ayer a Francisco Casanova
El párroco pidió a la sociedad que diga alto y fuerte "no a los violentos"
DDN. PAMPLONA.

Tercer aniversario


Los vecinos de Berriozar no olvidan al subteniente Francisco Casanova. Por tercer año consecutivo, cerca de medio millar de personas se dieron cita en la parroquia de San Esteban para recordar al militar asesinado por ETA. Entre los presentes se encontraba la viuda del suboficial, Rosalía Saínz-Aja, y numerosas autoridades civiles y militares. El párroco que ofició la eucaristía, Javier Aizpún, se empleó verbalmente contra los terroristas y pidió a los políticos y a los ciudadanos que les pierdan el miedo y luchen por conquistar la verdadera paz, "que no es la de las dictaduras ni la de los cementerios, sino la que viene acompañada de auténtica libertad".


"La muerte de Francisco no ha sido inútil: muchas cosas cambiaron aquí tras su asesinato", aseguró Aizpún al principio del oficio, para añadir, poco después, que "es necesario que se venza el miedo a expresarse en libertad tanto personal como socialmente".
"Si renunciamos a nuestra libertad a cambio de tranquilidad renunciamos también a nuestra inteligencia. Una sociedad que se deja vencer por el miedo es una sociedad enferma. Justamente por eso es importante que sacerdotes, políticos y ciudadanos, en general, hablemos claro y fuerte. No se puede matar ni apoyar a los que matan", aseguró igualmente el sacerdote de Berriozar en el transcurso de la eucaristía, celebrada a las ocho de la tarde.
A rebosar
No cabía un alfiler en ninguno de los bancos de la iglesia. Desde las primeras filas del templo, escuchaban sus palabras el presidente del Parlamento foral, Rafael Gurrea; el vicepresidente del Gobierno, Francisco Iribarren; el consejero de Administración Local, Alberto Catalán; el de Medio Ambiente, José Andrés Burguete; el de Obras Públicas, José Ignacio Palacios, y la consejera de Salud, María Kutz.
Acompañaron igualmente a la viuda del subteniente familiares de los también asesinados Tomás Caballero y José Javier Mújica, así como el primer edil de Berriozar, Benito Ríos. En palabras de Rosalía Saínz-Aja, "resulta reconfortante el ver que tanta gente recuerda lo ocurrido y te da muestras de apoyo". La viuda de Casanova, en la actualidad vecina de Tudela, señaló que le consta que algo ha cambiado en Berriozar a raíz de la muerte de su esposo. "Por los contactos que mantengo con amigos del pueblo sé que se ha perdido el miedo", indicó al término de la eucaristía. "He de decir, por otra parte, que me siento contenta, pese a que siempre es doloroso recordar lo sucedido. Y me siento contenta porque me veo acompañada", precisó.
Por su parte, el alcalde de la población, Benito Ríos, "indicó que el pueblo puede considerarse en paz, si exceptuamos hechos como el de la reciente detención de los miembros de un comando".

Varios grupos de jota cantaron y tocaron en honor del subteniente

Tercer aniversario



Abarrotada estaba la plaza del Sol al comienzo de este acto. Al decir de los organizadores, el festival pretende conseguir que no caiga en el olvido lo ocurrido en Berriozar ni la persona cuya vida malograron un grupo de asesinos. "Al primer aniversario suelen acudir decenas de políticos y autoridades, pero, poco a poco, la memoria flaquea. Lo que nosotros intentamos es mantener en el recuerdo la memoria de Francisco", señaló una de las organizadoras.

 

 


 

 

23 de octubre de 2003

Diario de Navarra


Noventa vecinos de Berriozar marchan hasta Aizoáin en apoyo a los militares

El jefe del acuartelamiento agradeció la solidaridad por el atentado del sábado
DDN. BERRIOZAR.

El cuartel militar de Aizoáin, al que ETA atacó el sábado con dos potentes granadas y un coche 'trampa' con 30 kilos de explosivos destinado a los artificieros, recibió ayer 90 muestras de solidaridad y apoyo de los vecinos de Berriozar, un pueblo que está "hasta las narices" de las acciones de ETA en general y en su pueblo en particular.

                  


"Si no suspendimos la manifestación cuando mataron a Paco, con la que caía, cómo vamos a suspender la de hoy". Ocho vecinos recordaban, antes de empezar, la lluviosa marcha de hace tres años en repulsa al asesinato a manos de ETA del subteniente Francisco Casanova. Quedaban cinco minutos para las 20 horas, hora de comienzo de la manifestación, y sólo estaban ellos ocho. La tormenta comenzaba a amainar. "Aunque estemos cinco iremos", aseguraban. Al final fueron 90 personas, además de autoridades, las que marcharon durante 20 minutos hasta el cuartel militar, con seis grados.
En el transcurso de la manifestación, organizada por el colectivo Vecinos de Paz de Berriozar y que contó con la presencia de miembros de Libertad Ya!, se gritó "ETA Kanpora" y "ETA no".
En las puertas del recinto militar les recibieron seis soldados y el coronel Justo Carmona Gris, jefe del acuartelamiento, con los que charlaron. Los vecinos de Berriozar, junto a las autoridades, manifestaron a los militares su apoyo. Durante el encuentro con los militares, que duró varios minutos, se escucharon 'vivas' al Ejército, a la Guardia Civil (que junto a la Policía Foral acompañó a la manifestación) y también a la libertad.
A la manifestación acudieron los consejeros del Gobierno de Navarra José Ignacio Palacios, Alberto Catalán y Javier Caballero; la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina; el presidente del Consejo Escolar de Navarra, Javier Marcotegui; José Luis Izco, parlamentario foral del PSN y los miembros de la corporación de Berriozar, encabezada por el alcalde Benito Ríos (PSN), José Antonio Navidad (PSN) Antonio Ruiz y Santos Munárriz (CDN), Sergio Colomer y Sergio Sayas (UPN), entre otros.
El Ayuntamiento de Berriozar, en el pleno del próximo miércoles, aprobará una moción de condena al último atentado de ETA en el cuartel de Aizoáin. "El pueblo de Berriozar está concienciado contra la violencia criminal. Queremos que nos dejen en paz porque no hacen más que daño y generan dolor", expresó el alcalde de la localidad durante la marcha, además de recordar la "rabia e impotencia" que sintió el pasado sábado.

"Aquí no sobra nadie, ya seas pescatero o policía; sólo ellos, los asesinos"

"Con este cuartel sentimos algo especial, ahí era donde trabajaba nuestro vecino Paco (el subteniente Francisco Casanova) y queremos solidarizarnos con las fuerzas del Estado", explicaba Maribel, una de las vecinas que organizó la marcha. Maribel, así como otros vecinos, no usaba términos como condena o repulsa para expresar su sentir, se mostraba "hasta las narices". "Porque aquí no sobra nadie, ya seas pescatero, bombero, guardia civil o policía. No importa el oficio, miramos la persona. Los únicos que sobran son ellos, los asesinos", añadía Maribel.
Otro vecino de 59 años, que prefería no identificarse, manifestaba su hartazgo ante los atentados: "Estoy hasta las narices de aguantar, pero todo tiene un límite. Nos están obligando a reventar y no queremos reventar".
Ángel Sanz, de 51 años, y Ramón Ibarrola, de 53, son simpatizantes de Libertad Ya! y animaban a la gente a manifestarse. "No es un tema de cuatro, nos atañe a todos. Los ciudadanos tenemos que defender a nuestros representantes, porque no se puede tolerar que tengan que ir con escolta, que puedan sufrir un coche bomba o que les arrojen granadas", decía Sanz. Su compañero avisaba de que el atentado del sábado fue fallido, "pero puede que un día, a la desesperada, cometan una burrada y no hablemos de uno sino de 20 muertos".

Los manifestantes que ayer acudieron al cuartel de Aizoáin.
"Tenéis que venir a otras cosas, como a echar un vino"

La manifestación se detuvo en la puerta del recinto militar. "Queremos que sepáis lo que siente parte del pueblo por vosotros", dijo una de las manifestantes a los soldados que les esperaban. El coronel Justo Carmona Gris, jefe del acuartelamiento, agradeció el detalle de los marchantes: "Somos hasta casi vecinos y que sea por muchos años. Muchísimas gracias por apoyarnos tras el atentado del sábado". A partir de entonces, vecinos y militares se pusieron a charlar amistosamente: "Lo que tenéis que hacer es venir para otras cosas, a echar un vino y cosas así", les decía un soldado. Los militares invitaron a entrar a las dependencias a los organizadores y autoridades, pero estos optaron por no entrar, ya que de hacerlo, querían acceder con todo el grupo.

Trescientos vecinos de Berriozar se manifestaron en contra del último atentado

Mantenimiento: Vecinos de Paz Berriozar