24 DE FEBRERO DE 2001
LA ESCALADA TERRORISTA DE ETA
Cerca de 2.000 personas se concentran en Navarra para condenar el último atentado
En Berriozar animaron a los vecinos a colocar manos blancas en las ventanas
DDN. BERRIOZAR.

Doscientas personas se manifestaron ayer por las calles de Berriozar en protesta por el último atentado de ETA.
JAVIER SESMA



Alrededor de 2.000 personas se concentraron ayer en distintos puntos de Navarra para condenar el último atentado de ETA, perpetrado el jueves en San Sebastián.

Unas 350 de ellas se dieron cita en Pamplona en dos manifestaciones silenciosas organizadas por Gesto por la Paz: 150 en la plaza del Ayuntamiento y 200 en la plaza de la Cruz.

En Berriozar, donde ETA asesinó en agosto del pasado año a Francisco Casanova, fueron unos 200 los vecinos que se manifestaron. "Cómo han cambiado las cosas. Antes eran cien frente a cinco y ahora somos cien y ellos cinco", decían ayer varios vecinos de Berriozar. Se referían a una manifestación convocada a la misma hora y en el mismo lugar para pedir la libertad de un preso natural de Berriozar, que contó con unos veinte manifestantes. Ambas marchas transcurrieron por itinerarios diferentes.

Los doscientos vecinos de Berriozar se manifestaron por las calles de la localidad durante 45 minutos entre aplausos y gritos de "ETA, escucha, así es como se lucha". Al final, de vuelta a la plaza del Sol, se repartieron unas 250 octavillas para colocar en todos los portales de la localidad con el siguiente lema: "Si estás en contra de los asesinatos, pon manos blancas en tu ventana". Según indicaron algunos vecinos, con esta iniciativa, llevada a cabo también durante las últimas fiestas patronales, quieren demostrar que quieren "las manos limpias, sin sangre".


 

26 de septiembre de 2002
Flores para la Guardia Civil en Berriozar
Los vecinos de paz de Berriozar, cada vez que hay un asesinato terrorista, al día siguiente salimos a manifestarnos. Esta vez la ETA había asesinado a Juan Carlos Beiro, guardia civil destinado en Leiza (Navarra).

Una vecina de Berriozar entrega un rosa blanca a un Guardia Civil ayer en Berriozar.
EDUARDO BUXENS


No se lo esperaban. Los agentes de la Guardia Civil que vigilaban la manifestación convocada por "Vecinos de Paz" de Berriozar fueron homenajeados con aplausos y rosas blancas por los asistentes a la marcha.
"Queremos rendir un homenaje a la Guardia Civil por proteger la paz y la libertad. En nombre de todo el pueblo aceptad este homenaje", señaló un vecino de Berriozar al concluir una manifestación que recorrió las calles. Entonces llegaron los aplausos. Incluso se pudo escuchar un "Viva la Guardia Civil", que fue secundado por los presentes.
A continuación, una decena de vecinos con rosas blancas en las manos se acercaron a los agentes y, tras darles un par de besos o un abrazo, les entregaron una rosa blanca a cada uno.
"No sabíamos nada. Estamos realmente emocionados. Jamás nos había pasado una cosa así en Berriozar. Tras el asesinato de Francisco Casanova han cambiado muchas cosas en este pueblo. Les damos las gracias de corazón a todos los vecinos por apoyarnos en estos días tan difíciles", reconocía emocionado el responsable de los agentes desplazados hasta Berriozar.
El acto comenzó a las 20 horas. Unas 150 personas se concentraron en la plaza Eguzki bajo los lemas "No matarás...que Dios os perdone" y "Juntos por la libertad, contra los asesinos". Tras permanecer quince minutos en silencio, marcharon en manifestación por las calles Artekale, Donamaría, avenida Guipúzcoa, San Agustín, Errekalde y Lekartea, hasta llegar a la plaza Eguzki, donde tuvo lugar el homenaje.


20 de octubre de 2002
LA MANIFESTACIÓN DE SAN SEBASTIÁN
Cientos de navarros claman en San Sebastián por la libertad
La representación foral estuvo encabezada por Sanz y Barcina
DDN. SAN SEBASTIÁN

Tres autobuses de Pamplona, dos de la Ribera y decenas de coches particulares se desplazaron ayer desde Navarra a San Sebastián para acompañar a los ciudadanos vascos en su manifestación por la libertad y el pluralismo. Los navarros, que acompañaron en la marcha a título particular al presidente del Gobierno foral, a la alcaldesa de Pamplona y a representantes políticos de UPN y el PSN, portaron banderas y enseñas forales y gritaron una vez más no al terrorismo.

 

Un grupo de Berriozar, con banderas de Navarra ayer en la manifestación.
J.A. GOÑI

 

Miguel Sanz y Yolanda Barcina marcharon juntos entre los ciudadanos vascos.
J.A. GOÑI


En la hilera multitudinaria de personas, carteles y voces contra ETA, el terrorismo y el nacionalismo obligatorio que ayer recorrió las calles céntricas de San Sebastián, cientos de navarros se mezclaron con los ciudadanos vascos y pidieron con ellos libertad. Fueron en grupos de amigos y de vecinos, de Pamplona, Tudela, Leitza, Berriozar, Javier, Sangüesa, Andosilla, Artajona, Corella y de otras localidades navarras. Como un grupo de Berriozar, vecinos que se llamaron por teléfono durante la semana para juntarse este sábado y así ir en sus coches a San Sebastián. Sabían que iban a ser uno más entre la multitud, pero les pareció importante estar allí. "Es necesario que nos manifestemos contra la falta de libertad", explicaba Maribel Vals, una de las vecinas. "Nosotros sabemos lo que es vivir rodeados de gente que impone y que amenaza, que es capaz de asesinar a un vecino y que obliga ir a las personas con escolta. Y así no se puede vivir. Es hora de que haya una verdadera democracia".
Muchos de los pamploneses que ayer marcharon por San Sebastián salieron en los tres autobuses que el colectivo "Libertad ya" fletó para facilitar el traslado a la manifestación. "En Navarra somos solidarios con la falta de libertad que vive el pueblo vasco. No se puede construir una sociedad dejando a un lado a la mitad de la población porque no es nacionalista", criticó durante la marcha Eduardo Vall, miembro de "Libertad ya".
Los manifestantes corearon consignas contra Ibarretxe y Arzalluz y pidieron a gritos paz y libertad. "Vaya libertad, que dices lo que piensas y te tienen que matar", se escuchaba en San Sebastián. El decano del Colegio de Abogados de Pamplona, Javier Caballero, reflexionó ayer en mitad de la marcha sobre lo que estaba ocurriendo. "Resulta impactante decir que queremos libertad en el siglo XXI. Pero es muy importante que la gente salga a la calle y lo diga. Porque simplemente está diciendo que quiere poder pensar lo que le dé la gana. Es un mensaje indiscutible", defendió Caballero, hijo de Tomás Caballero, asesinado por ETA.
Miembros de las juventudes navarras repartieron pegatinas entre los manifestantes. "Todos tenemos que apoyar a la gente que no se puede expresar como quiere y vive presionado", reivindicó María Unzué en la plaza del ayuntamiento donostiarra. Al final de la marcha, la concejal socialista Maite Esporrín fue la encargada hablar por todos los manifestantes y pedir por la libertad y por un país plural.


 

16 de julio de 2003

Un pueblo dividido

Tras el asesinato en 2000 del militar Francisco Casanova, la localidad de Berriozar, donde residía, se encuentra enfrentada entre nacionalistas y constitucionalistas

 

Una de las manifestaciones del colectivo Vecinos por la Paz tras el asesinato de Juan Carlos Beiro. JOSÉ ANTONIO GOÑI


PARA desgracia de la mayoría de sus 6.000 habitantes, Berriozar volvió ayer a ser noticia por hechos relacionados con la banda terrorista ETA. Sin embargo, a diferencia de agosto de 2000, cuando fue asesinado el subteniente del Ejército Francisco Casanova Vicente, los vecinos no tuvieron que salir a sus calles en señal de luto, sino que respiraron aliviados al conocer que agentes del Cuerpo Nacional de Policía habían desarticulado un comando que almacenaba en una vivienda un polvorín con 147 kilos de explosivo.
Berriozar, una localidad ubicada en la Cuenca de Pamplona, presenta una división ideológica ostensible entre su ciudadanía. En las elecciones celebradas el pasado mes de mayo, el PSN, la lista más votada, obtuvo tres concejales. Igual número de ediles sumó la candidatura próxima a Batasuna, Berriozar Baietz, ilegalizada por el Tribunal Supremo, pero autorizada por el Constitucional a participar en los comicios. Esta agrupación electoral presentaba como cabeza de lista a Iñaki Equisoáin, ex concejal de Batasuna la pasada legislatura, secundado por Félix Puyo, ex parlamentario foral por parte de la mencionada coalición radical abertzale. Respecto al resto de formaciones políticas con representación en el pleno, UPN y CDN lograron dos ediles cada una, mientras que IU, Batzarre y Aralar obtuvieron uno.
En Berriozar, al igual que en muchas otras localidades navarras y vascas, los partidos políticos no suscriben alianzas conforme a la tradicional división entre izquierda y derecha, sino entre constitucionalistas y nacionalistas. De hecho, hoy mismo se celebrará el pleno en el que el PSN, UPN y CDN formalizarán un acuerdo de gobierno para la legislatura.
Cambio de alcalde
Esta ruptura ideológica se escenificó a raíz del asesinato de Casanova. Entonces la vara municipal la ostentaba José Manuel Goldaracena (EH), a quien su negativa a condenar el atentado le costó una moción de censura. Alentados por el clamor popular, los ocho ediles del PSN, CDN e IU defenestraron a Goldaracena, quien contó con los cinco votos favorables de los representantes de EH y Batzarre. De esta forma, Benito Ríos logró la alcaldía.
Pero esta división ideológica no sólo se hace patente en la Casa Consistorial, sino que traspasa sus umbrales y se traslada a la calle. Desde el asesinato del subteniente del Ejército, un grupo de ciudadanos, denominados Vecinos de Paz se movilizan y concentran tras cada atentado terrorista en la plaza Eguzki. Estas concentraciones concluyen con una manifestación por las calles de la localidad. Sus integrantes han elegido como símbolo de su labor por la paz unos carteles con fondo azul y unas manos blancas, que ya se ven en algunas viviendas de Berriozar.
Paralelamente, en las ventanas de muchas casas de Berriozar también se pueden observar símbolos o emblemas de signo contrario, como banderas que reclaman el acercamiento de los presos de ETA a Euskal Herria. Los simpatizantes de Batasuna, la organización política ilegalizada por el Tribunal Supremo, suelen contestar a los manifestantes contra la violencia etarra con actos en favor de la independencia


23- octubre-2003
Noventa vecinos de Berriozar marchan hasta Aizoáin en apoyo a los militares
El jefe del acuartelamiento agradeció la solidaridad por el atentado del sábado
DDN. BERRIOZAR.

El cuartel militar de Aizoáin, al que ETA atacó el sábado con dos potentes granadas y un coche 'trampa' con 30 kilos de explosivos destinado a los artificieros, recibió ayer 90 muestras de solidaridad y apoyo de los vecinos de Berriozar, un pueblo que está "hasta las narices" de las acciones de ETA en general y en su pueblo en particular.



"Si no suspendimos la manifestación cuando mataron a Paco, con la que caía, cómo vamos a suspender la de hoy". Ocho vecinos recordaban, antes de empezar, la lluviosa marcha de hace tres años en repulsa al asesinato a manos de ETA del subteniente Francisco Casanova. Quedaban cinco minutos para las 20 horas, hora de comienzo de la manifestación, y sólo estaban ellos ocho. La tormenta comenzaba a amainar. "Aunque estemos cinco iremos", aseguraban. Al final fueron 90 personas, además de autoridades, las que marcharon durante 20 minutos hasta el cuartel militar, con seis grados.
En el transcurso de la manifestación, organizada por el colectivo Vecinos de Paz de Berriozar y que contó con la presencia de miembros de Libertad Ya!, se gritó "ETA Kanpora" y "ETA no".
En las puertas del recinto militar les recibieron seis soldados y el coronel Justo Carmona Gris, jefe del acuartelamiento, con los que charlaron. Los vecinos de Berriozar, junto a las autoridades, manifestaron a los militares su apoyo. Durante el encuentro con los militares, que duró varios minutos, se escucharon 'vivas' al Ejército, a la Guardia Civil (que junto a la Policía Foral acompañó a la manifestación) y también a la libertad.
A la manifestación acudieron los consejeros del Gobierno de Navarra José Ignacio Palacios, Alberto Catalán y Javier Caballero; la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina; el presidente del Consejo Escolar de Navarra, Javier Marcotegui; José Luis Izco, parlamentario foral del PSN y los miembros de la corporación de Berriozar, encabezada por el alcalde Benito Ríos (PSN), José Antonio Navidad (PSN) Antonio Ruiz y Santos Munárriz (CDN), Sergio Colomer y Sergio Sayas (UPN), entre otros.
El Ayuntamiento de Berriozar, en el pleno del próximo miércoles, aprobará una moción de condena al último atentado de ETA en el cuartel de Aizoáin. "El pueblo de Berriozar está concienciado contra la violencia criminal. Queremos que nos dejen en paz porque no hacen más que daño y generan dolor", expresó el alcalde de la localidad durante la marcha, además de recordar la "rabia e impotencia" que sintió el pasado sábado.

"Aquí no sobra nadie, ya seas pescatero o policía; sólo ellos, los asesinos"

"Con este cuartel sentimos algo especial, ahí era donde trabajaba nuestro vecino Paco (el subteniente Francisco Casanova) y queremos solidarizarnos con las fuerzas del Estado", explicaba Maribel, una de las vecinas que organizó la marcha. Maribel, así como otros vecinos, no usaba términos como condena o repulsa para expresar su sentir, se mostraba "hasta las narices". "Porque aquí no sobra nadie, ya seas pescatero, bombero, guardia civil o policía. No importa el oficio, miramos la persona. Los únicos que sobran son ellos, los asesinos", añadía Maribel.
Otro vecino de 59 años, que prefería no identificarse, manifestaba su hartazgo ante los atentados: "Estoy hasta las narices de aguantar, pero todo tiene un límite. Nos están obligando a reventar y no queremos reventar".
Ángel Sanz, de 51 años, y Ramón Ibarrola, de 53, son simpatizantes de Libertad Ya! y animaban a la gente a manifestarse. "No es un tema de cuatro, nos atañe a todos. Los ciudadanos tenemos que defender a nuestros representantes, porque no se puede tolerar que tengan que ir con escolta, que puedan sufrir un coche bomba o que les arrojen granadas", decía Sanz. Su compañero avisaba de que el atentado del sábado fue fallido, "pero puede que un día, a la desesperada, cometan una burrada y no hablemos de uno sino de 20 muertos".

Los manifestantes que ayer acudieron al cuartel de Aizoáin.
"Tenéis que venir a otras cosas, como a echar un vino"

La manifestación se detuvo en la puerta del recinto militar. "Queremos que sepáis lo que siente parte del pueblo por vosotros", dijo una de las manifestantes a los soldados que les esperaban. El coronel Justo Carmona Gris, jefe del acuartelamiento, agradeció el detalle de los marchantes: "Somos hasta casi vecinos y que sea por muchos años. Muchísimas gracias por apoyarnos tras el atentado del sábado". A partir de entonces, vecinos y militares se pusieron a charlar amistosamente: "Lo que tenéis que hacer es venir para otras cosas, a echar un vino y cosas así", les decía un soldado. Los militares invitaron a entrar a las dependencias a los organizadores y autoridades, pero estos optaron por no entrar, ya que de hacerlo, querían acceder con todo el grupo.

Trescientos vecinos de Berriozar se manifestaron en contra del último atentado


24/11/2000

DDN.PAMPLONA

Trescientos vecinos de Berriozar desafiaron ayer a las bajas temperaturas y se manifestaron por las calles de la localidad en protesta por el asesinato, el pasado martes del ex ministro socialista Ernest Lluch.

La marcha estaba convocada a las ocho de la tarde pero comenzó un cuarto de hora después. «Nosotros nos preguntarnos cuándo los padres de Casanova verán a su hijo», decía una vecina de Berriozar en referencia a una manifestaci6n prevista media hora antes en favor del acercamiento de un preso. Al no estar autorizada, no se celebró.

A las ocho de la tarde, en silencio, las trescientas personas ya se encontraban en la Plaza del Sol de Berriozar delante de una pancarta que rezaba: « No matarás, que Dios os perdone> y tras otra en la que se podía leer: « Juntos por la libertad, contra los asesinos>.

Detrás de esta pancarta comenzó la manifestación, en un silencio sólamenle roto por palmas, por lascalles Artecale, Kaleberri, Donamaría Iruñalde, Avenida Guipúzcoa, San Agustín, Recalde, Kaleberri para con-cluir, casi a las nueve de la noche de nuevo en la Plaza del Sol.

La manifestación, que habitualmente se celebra un dia después de que la banda terrorista ETA comete un atentado, esperó esta vez dos días para que los vecinos se pudieran organizar y solicitar la autorización.




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