3er ANIVERSARIO

9 DE AGOSTO DE 2003

Berriozar rinde homenaje hoy al subteniente Francisco Casanova
S.Z. BERRIOZAR.


Berriozar rendirá hoy homenaje a Francisco Casanova Vicente, subteniente del Ejército asesinado por ETA hace hoy exactamente tres años en esta localidad. Los actos están organizados por los vecinos de paz de Berriozar, y darán comienzo a las ocho de la tarde con la eucaristía que se celebrará en la parroquia San Esteban. Oficiará el párroco Javier Aizpún, y ya han confirmado su presencia distintas autoridades de la Comunidad foral. Asimismo, la Escuela de jotas de Tudela estará presente en el acto. A las nueve, y está vez organizado por la asociación Vecinos de Paz, tendrá lugar un festival de jotas en el que participarán distintos grupos en homenaje a Francisco Casanova.
Francisco Casanova Vicente, de 46 años, casado y con dos hijos, fue asesinado a tiros el 9 de agosto de 2000 en el garaje de su casa cuando regresaba de trabajar en el acuartelamiento de Aizoáin. Su asesinato provocó un cambio político y social en la localidad. "Aquello cambió la gestión municipal (antes el alcalde era de EH, ahora es del PSOE). Desde entonces la gente es consciente de que esta situación que vivimos es insostenible y cada vez más el movimiento cívico está en la calle, y esto es algo fundamental para vencer el terrorismo. Cada vez se moviliza más gente", señaló el edil de UPN en Berriozar Sergio Sayas.
"Aquellos momentos fueron muy duros y supusieron un cambio político. Lo de hoy es un homenaje sobre todo a la familia, que lo pasó muy mal. Y también un recordatorio de lo que puede suceder si damos un paso atrás en la lucha contra el terrorismo", explicó Jose Antonio Navidad, del PSOE.

10 de agosto de 2003
Medio millar de vecinos de Berriozar recordaron ayer a Francisco Casanova
El párroco pidió a la sociedad que diga alto y fuerte "no a los violentos"
DDN. PAMPLONA.

Los vecinos de Berriozar no olvidan al subteniente Francisco Casanova. Por tercer año consecutivo, cerca de medio millar de personas se dieron cita en la parroquia de San Esteban para recordar al militar asesinado por ETA. Entre los presentes se encontraba la viuda del suboficial, Rosalía Saínz-Aja, y numerosas autoridades civiles y militares. El párroco que ofició la eucaristía, Javier Aizpún, se empleó verbalmente contra los terroristas y pidió a los políticos y a los ciudadanos que les pierdan el miedo y luchen por conquistar la verdadera paz, "que no es la de las dictaduras ni la de los cementerios, sino la que viene acompañada de auténtica libertad".


"La muerte de Francisco no ha sido inútil: muchas cosas cambiaron aquí tras su asesinato", aseguró Aizpún al principio del oficio, para añadir, poco después, que "es necesario que se venza el miedo a expresarse en libertad tanto personal como socialmente".
"Si renunciamos a nuestra libertad a cambio de tranquilidad renunciamos también a nuestra inteligencia. Una sociedad que se deja vencer por el miedo es una sociedad enferma. Justamente por eso es importante que sacerdotes, políticos y ciudadanos, en general, hablemos claro y fuerte. No se puede matar ni apoyar a los que matan", aseguró igualmente el sacerdote de Berriozar en el transcurso de la eucaristía, celebrada a las ocho de la tarde.
A rebosar
No cabía un alfiler en ninguno de los bancos de la iglesia. Desde las primeras filas del templo, escuchaban sus palabras el presidente del Parlamento foral, Rafael Gurrea; el vicepresidente del Gobierno, Francisco Iribarren; el consejero de Administración Local, Alberto Catalán; el de Medio Ambiente, José Andrés Burguete; el de Obras Públicas, José Ignacio Palacios, y la consejera de Salud, María Kutz.
Acompañaron igualmente a la viuda del subteniente familiares de los también asesinados Tomás Caballero y José Javier Mújica, así como el primer edil de Berriozar, Benito Ríos. En palabras de Rosalía Saínz-Aja, "resulta reconfortante el ver que tanta gente recuerda lo ocurrido y te da muestras de apoyo". La viuda de Casanova, en la actualidad vecina de Tudela, señaló que le consta que algo ha cambiado en Berriozar a raíz de la muerte de su esposo. "Por los contactos que mantengo con amigos del pueblo sé que se ha perdido el miedo", indicó al término de la eucaristía. "He de decir, por otra parte, que me siento contenta, pese a que siempre es doloroso recordar lo sucedido. Y me siento contenta porque me veo acompañada", precisó.
Por su parte, el alcalde de la población, Benito Ríos, "indicó que el pueblo puede considerarse en paz, si exceptuamos hechos como el de la reciente detención de los miembros de un comando".

Varios grupos de jota cantaron y tocaron en honor del subteniente

Abarrotada estaba la plaza del Sol al comienzo de este acto. Al decir de los organizadores, el festival pretende conseguir que no caiga en el olvido lo ocurrido en Berriozar ni la persona cuya vida malograron un grupo de asesinos. "Al primer aniversario suelen acudir decenas de políticos y autoridades, pero, poco a poco, la memoria flaquea. Lo que nosotros intentamos es mantener en el recuerdo la memoria de Francisco", señaló una de las organizadoras.

 

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