| 2º
ANIVERSARIO
8 de agosto de 2002
Encuentro de joteros en el
homenaje de mañana
Benito Ríos Ochoa accedió
a la alcaldía el 15 de septiembre de 2000 tras la aprobación
de una moción de censura sacada adelante con los votos
de su partido, el PSN, que cuenta con cuatro ediles; del CDN,
que posee otros dos; y de Izquierda Unida, que también
tiene dos. EH, que estaba antes al frente de la Corporación,
tiene actualmente cuatro ediles y Batzarre, otro más,
perteneciente al grupo mixto.
Una de las decisiones de ese
nuevo equipo de gobierno encabezado por los socialistas fue
rendir alguna clase de homenaje a Francisco Casanova Vicente,
abatido a tiros por ETA hace un año y 364 días.
El año pasado, se celebraron
ya varios actos con motivo del primer aniversario de su muerte.
Mañana, los vecinos de Berriozar brindarán su
apoyo nuevamente a la familia junto a numerosas autoridades
políticas y militares.
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A las
once de la mañana, está previsto colocar
una placa con el nombre del fallecido en la futura escuela
de música de la localidad. A las siete y media
de la tarde, se celebrará igualmente una misa
funeral en la parroquia de San Esteban y, al término
del oficio religioso, se ha organizado un encuentro
de jotas en la plaza del Sol al que acudirán,
entre otros, miembros de la escuela Gracia Navarra,
de Pamplona; la Raimundo Lanas, de Tudela; la escuela
de Castejón; y el cantautor José Vives. |
8 de agosto de 2002
BENITO RÍOS OCHOA |
PRIMER EDIL DE BERRIOZAR
"El asesinato de Casanova despertó muchas conciencias"
Texto: F.P.B. Foto: V.L
DICE el primer edil de Berriozar,
Benito Ríos Ochoa, de 54 años, que la muerte
de Francisco Casanova Vicente no fue en vano. En opinión
del socialista, casado y padre de cuatro hijos, ha habido
un antes y un después de ese crimen en lo que se refiere
a la respuesta de la ciudadanía frente a la violencia.
Mañana, centenares de vecinos se reunirán en
la localidad para rendir un homenaje al subteniente con motivo
del segundo aniversario de su muerte.
-El asesinato del militar sacó a muchos del silencio.
-Lamento decirlo, pero es cierto que despertó muchas
conciencias. A menudo, la gente cree que los atentados sólo
ocurren lejos.
-¿Quiere decir que los ciudadanos han perdido el miedo?
-Así es... y se palpa a consecuencia de ello un mayor
sentimiento de libertad. Además, los enfrentamientos
y los altercados callejeros han desaparecido prácticamente.
Antes de que matasen al subteniente esos elementos campaban
a sus anchas y nadie decía nada.
-También las concentraciones de protesta suelen estar
ahora más concurridas.
-Eso es obvio. Antes igual iba gente, pero no tanta como ahora.
Se llegó a constituir incluso un grupo ciudadano semejante
a Gesto por la paz cuyo nombre es Vecinos por la paz.
-La muerte del suboficial
forzó una moción de censura que apeó
de la alcaldía al primer edil de EH. ¿Cómo
son sus relaciones ahora con ese grupo?
-No coincidimos en aspectos políticos de fondo, pero
en cuestiones estrictamente municipales, sí llegamos
a acuerdos. Los primeros plenos tras el crimen fueron los
más duros. Por un lado, yo tenía poca experiencia
de gestión y, por otro, acostumbraba a venir público
a increpar a la gente de Batasuna.
-Está previsto que mañana acuda al homenaje
a Casanova tanto la viuda como los hijos del militar asesinado.
¿Superará alguna vez esa familia la pérdida
del padre?
-Lo dudo. Es evidente que ella no lo lleva bien. Está
pasando todavía un mal trago, pero creo que es una
mujer muy fuerte y con las ideas claras sobre el tema. Lo
de que le pusiéramos a la escuela de música
el nombre de su marido le ha parecido, por otra parte, una
idea estupenda. No restituye una pérdida, pero es,
al menos, un apoyo.
9 de agosto de 2002
ROSALÍA
SAIZ-AJA | VIUDA DE FRANCISCO CASANOVA, ASESINADO POR ETA
"La cárcel es muy poco para esos asesinos"
Texto: N.A. Foto: Montxo A.G.
Berriozar homenajea hoy a su vecino Francisco Casanova, el
subteniente del Ejército asesinado por ETA hace dos
años. Su viuda, Rosalía Saiz-Aja, explica cómo
ha intentado rehacer su vida con sus dos hijos y su familia
lejos del pueblo que tanto quería su marido.
Rosalía Saiz-Aja, junto
al monolito dedicado a su marido en un paseo de Castejón.
CALLEJA
D OS años después
de que ETA asesinara a su marido, el militar Francisco Casanova,
Rosalía Saiz-Aja intenta luchar cada día contra
el dolor para "normalizar" su vida. Su principal
aspiración es que sus dos hijos crezcan "como
lo harían otros niños a los que no les hubiera
ocurrido esta desgracia". Pero sus ganas de seguir adelante
no le permiten olvidar. Ni perdonar. Por ello reclama mayores
condenas para los terroristas.
- ¿Cómo ha pasado
los días previos al homenaje?
- El recuerdo de lo que ocurrió
está permanentemente presente en mi vida, pero estos
días han sido todavía más emotivos.
- Han pasado dos años
desde el asesinato de su marido. ¿Qué sentimientos
se han mitigado y cuáles conserva aún vivos?
- Estos días estoy
un poco más nerviosa, porque vuelvo a recordar todo
lo que ocurrió. Y el dolor sigue ahí, no se
olvida. Pero, conforme pasa el tiempo, lógicamente,
tienes que intentar rehacer tu vida poco a poco, intentar
buscar la normalidad, aunque ya es muy difícil.
Con la familia
- ¿Cómo ha intentado
encontrar usted esa normalidad?
- Ya no vivo en Berriozar,
habitualmente estoy en Tudela. Después de lo ocurrido,
recuerdo que me dije: ¿Pero qué hago yo aquí?
Y al final, te vienes donde está la familia. En Berriozar
ya no me quedaba nada. Vamos, me queda mucha gente que nos
apreciaba y nos sigue apreciando, pero prefería irme
de allí.
- ¿Qué relación
mantiene con los vecinos de Berriozar?
- La verdad es que no voy
mucho por allí. Sólo muy de vez en cuando. Pero
hay gente que me llama, me pregunta qué tal estoy,
se interesan por mí y por mis hijos. La relación
con la gente que me apreciaba es buena. Y después hay
otras personas que tal vez no les da por llamarte, pero cuando
te ven te saludan y te demuestran su cariño.
- Viendo Berriozar desde fuera,
¿cree que ha cambiado el ambiente del pueblo?
- La verdad es que no puedo
opinar, porque sólo sé de Berriozar por lo que
me cuentan. No he estado allí lo suficiente como para
comprobar el ambiente que hay. Sé que han cambiado
cosas por gente con la que he hablado y me dicen que ya no
es el mismo Berriozar que antes, que la gente se ha movilizado
más, que los vecinos se han concienciado del problema
del terrorismo. Yo creo que la gente se va concienciando cada
día más y se atreve a enfrentarse un poco más
con los terroristas y con los que les apoyan.
- ¿Se ha planteado
volver a Berriozar alguna vez?
- No. La verdad es que no.
Es un asunto que doy por zanjado. Nunca se sabe lo que puede
ocurrir, pero es casi seguro que ya no volveré a vivir
allí.
- ¿Cómo son
sus días en Tudela?
- Como tengo dos niños,
el mayor de 15 años y la pequeña de 8, me dedico
a llevarles al colegio, a traerles, a interesarme por sus
cosas. Hago una vida normalizada. Tengo a mis padres y en
Tudela ha habido muchísima gente que me ha brindado
su amistad. Estoy dedicada a mi familia totalmente, en eso
ocupo el tiempo.
- ¿Cómo se encuentran
sus hijos dos años después del atentado?
- Para ellos fue muy complicado.
Intento que tengan una vida lo más normal posible,
y que vivan su vida sin tener el problema demasiado presente.
Lo que intento es que tengan una vida lo más parecida
posible a la de otros niños a los que no les han ocurrido
estas desgracias. Yo no voy a perdonar nunca lo que nos hicieron,
pero intento que mis hijos no tengan aquello presente todos
los días.
- ¿Cree que ellos serán
capaces de perdonar?
- Creo que no. Y yo tampoco,
por supuesto. Eso no se puede perdonar jamás. Los asesinos
de mi marido ya están detenidos, pero a mí me
gustaría verles muertos, así de claro, poder
comprobar que ya no van a hacer más daño porque
están donde tienen que estar. Creo que la cárcel
es insuficiente, demasiado poco para el daño que han
hecho.
- ¿Cree que los actos
de ciudadanos manifestándose contra el terrorismo pueden
contribuir a solucionar el problema?
- Creo que se está
haciendo mucho, porque ahora no es como hace unos cuantos
años. La gente está cada vez más sensibilizada,
sale más a la calle, se manifiesta más, se encara
incluso directamente con los que apoyan a los asesinos. Lo
que ocurre es que estos que jalean no son tantos, pero hacen
mucho ruido porque se organizan y montan mucho follón.
La gente que nos dedicamos a nuestra vida y a no hacer mal
a nadie somos la inmensa mayoría, pero todavía
tenemos que hacernos oír. En cualquier caso, la solución
al problema del terrorismo, en mi opinión, no llegará
sólo porque la gente decida salir a la calle. Eso es
importante, pero hay que hacer algo más.
Endurecer las penas
- ¿En qué dirección?
- Yo ya lo he dicho en alguna
ocasión, creo que hay que endurecer las penas, cambiar
la ley que se aplica a los terroristas. Sé que decir
aquello de "ojo por ojo" es muy duro, pero creo
que las condenas a terroristas que han matado a personas son
muy leves y, además, no las cumplen en su totalidad.
Para mí, esta justicia no es justa.
- ¿Qué opina sobre el expediente iniciado para
ilegalizar Batasuna?
- Que todo lo que se haga
para acabar con el terrorismo y aniquilar a estos asesinos,
me parecerá siempre bien. Batasuna y ETA son los mismos,
pero cada uno tiene su cometido. Unos se encargan de pegar
los tiros, y otros de amenazar y vigilar a la gente.
- ¿Mantiene contacto
con otras personas del colectivo de víctimas del terrorismo?
- Sí, con algunas sí.
Unos con otros, nos apoyamos. Realmente, no es que consigamos
mucho, porque al final está cada uno solo con su problema.
Pero nos damos ánimos mutuamente dentro de nuestras
posibilidades. Además, suelo acudir a algunos actos
de condena de atentados, pero no suelo tener moral para ir
a más.
10 de agosto de 2002
Berriozar arropó a
la viuda y la familia de Casanova dos años después
del atentado
"Debemos gritar a ETA y su entorno que dejen de matar",
recordó el párroco
DDN. BERRIOZAR.
A pesar de la lluvia constante
que cayó a lo largo de la tarde, cientos de vecinos
de Berriozar acompañaron ayer a Rosalía Saiz-Aja,
viuda del subteniente del Ejército Francisco Casanova,
en el segundo aniversario de la muerte del militar a manos
de ETA. La escuela municipal de música de Berriozar
llevará el nombre de Francisco Casanova, al que cientos
de vecinos recordaron ayer por la tarde en una misa funeral
en su honor. El homenaje organizado por el Ayuntamiento de
la localidad concluyó con un festival de jotas en recuerdo
de la afición musical del militar asesinado.
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Los vecinos llenaron la parroquia de
San Esteban en honor del militar asesinado.
JOSÉ ANTONIO GOÑI |
"La celebración
de esta eucaristía recordando a Paco es una nueva oportunidad
para gritar con todas nuestras fuerzas a ETA y su entorno:
"En nombre de Dios, dejad de matar. No manchéis
con vuestros crímenes el honor y las virtudes de nuestro
pueblo". El párroco de la parroquia de San Esteban
de Berriozar, Domingo Urtasun, consiguió arrancar aplausos
de los cientos de vecinos que abarrotaron la iglesia ayer
durante el funeral en recuerdo del subteniente Francisco Casanova.
Las principales autoridades
de la Comunidad foral acompañaron en las primeras filas
del templo a la familia del militar asesinado. El coro de
jotas "Aupa Navarra" se encargó de la parte
musical del acto. La viuda de Casanova, Rosalía Saiz-Aja,
agradeció su asistencia a todos los presentes.
"Nada es tan doloroso
como cuando perdemos a un ser querido, y máxime cuando
se trunca una vida de una forma tan vil y tan infame",
señaló el párroco durante la homilía.
"La fe no niega ni destruye el dolor, pero ayuda a superarlo
y a vencerlo sin rencor", añadió.
Domingo Urtasun comparó
la parábola de Caín con el fenómeno terrorista,
y consideró que puede preguntarse a los violentos:
"Vosotros, que decís defender los intereses del
pueblo, ¿hasta cuando seguiréis eliminando a
los que no comulgan con vuestros intereses?". El párroco
advirtió una vez más que es necesario "condenar
con toda nuestra energía todo lo que sea matar premeditadamente
a otros".
Palabras del obispo
Recordó unas palabras
recientes del obispo Fernando Sebastián: "A nadie
le es lícito disponer de la vida del prójimo.
Ningún sentimiento, ninguna diferencia de opinión
puede justificar un asesinato. Ningún proyecto político
puede suplantar la soberanía de Dios ni justificar
la agresión contra ciudadanos justos y honestos que
piensan de otra manera. Quienes así actúan,
quienes les apoyan, quienes no tienen el valor de condenar
clara y radicalmente estos procedimientos criminales, tienen
que saber que no caben en la comunión cristiana y tendrán
que dar cuenta a Dios de la sangre inocente de sus hermanos".
El párroco concluyó
su homilía expresando los sentimientos de la familia
de Casanova: "Gracias, Paco, por tu alegría, por
tu nobleza, por tu navarridad y españolía. Tu
vida, que sabías amenazada, nos da un ejemplo de la
valentía de vivir en esta firme voluntad de quien está
en paz consigo".
INVITADOS
Y VALORACIONES
Lista de autoridades.
En la lista de invitados al homenaje figuraban el presidente
del Gobierno, Miguel Sanz; el alcalde del Ayuntamiento de
Berriozar, Benito Ríos; el presidente del Parlamento,
José Luis Castejón; el vicepresidente del Gobierno,
Rafael Gurrea; el Comandante Militar de Navarra, Francisco
García; el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento
de Berriozar, José Antonio Navidad; el segundo teniente
de alcalde, Santos Munárriz; el tercero, Francisco
Javier Montero; los parlamentarios forales Juan José
Lizarbe, Juan Cruz Alli y José Andrés Burguete;
el alcalde de Castejón, Javier Sanz; y los concejales
de Berriozar, José López, Santiago Viedma, Antonio
Castillejo y Tomás Mena.
Otros
invitados.
Además de la viuda de Francisco Casanova, Rosalía
Saiz-Aja, que acudió acompañada por su suegro,
Francisco Casanova, se invitó a diversas autoridades
militares y a compañeros del subteniente asesinado
en el acuartelamiento de
Aizoáin, donde trabajaba.
Asistieron representantes de Gesto por la Paz como Víctor
Manuel Arbeloa y diversas personas de colectivo de víctimas
del terrorismo, como Reyes Zubeldía, viuda del concejal
de UPN en Leiza José Javier Múgica, asesinado
hace un año por ETA, con su hijo mayor. Estuvo presente
el hijo pequeño del edil de UPN Tomás Caballero,
José Carlos Caballero.
"Homenaje
sentido".
El vicepresidente Rafael Gurrea aseguró que "pocas
cosas se pueden hacer tan profundas como recordar a Francisco
Casanova relacionándolo con algo que, no sólo
era su afición, sino también su vida: Hacer
música y alegrar a los demás con ella",
en referencia a la escuela de música municipal, que
lleva el nombre del militar asesinado.
"Acto
necesario".
El secretario general del PSN, Juan José Lizarbe, consideró
que el homenaje era "un acto necesario, no sólo
un recuerdo para alguien que fue injustamente asesinado, sino
un acto de reivindicación democrática, de una
situación de paz y libertad que en este momento no
se da".
"No
olvidar".
El parlamentario de IU José Miguel Nuin resaltó
que este tipo de homenajes sirven para que "la sociedad
no olvide y los ciudadanos sepan valorar el sacrificio que
algunas personas han hecho".
"Testimonio
vivo".
El presidente de CDN, Juan Cruz Alli, dijo que el legado de
Francisco Casanova "es un testimonio que sigue vivo en
Berriozar en forma de escuela de música".
"Gracias a todos"
La viuda del militar homenajeado ayer en Berriozar, Rosalía
Saiz-Aja, tuvo unas palabras de ánimo hacia los afectados
por el último atentado etarra en Santa Pola: "Quisiera
dar un abrazo a las familias de las dos ultimas víctimas
del terrorismo que sufren el dolor de perder a un ser querido,
de la misma forma tan cruel e injusta como me ocurrió
a mi hace dos años y a mucha gente mas", dijo.
Además, expresó
su agradecimiento a las autoridades "y a quienes han
hecho posible que la escuela de música lleve nombre
de mi marido". "Vivir en los corazones que dejamos
tras nosotros no es morir, estoy segura de que siempre estará
en nuestro recuerdo", concluyó la viuda. Por último,
quiso dar también las gracias a los vecinos de Berriozar
"que luchan por la paz y la libertad. Espero que un día
el bien triunfe sobre el mal", dijo.
La escuela de música Francisco Casanova se abrirá
en enero
El edificio lleva desde ayer la placa con el nombre del militar
asesinado por ETA
DDN. BERRIOZAR
Dentro de cinco meses el Ayuntamiento de Berriozar podrá
inaugurar la nueva Escuela de Música, la misma a la
que ayer oficialmente se le dio el nombre de Francisco Casanova,
el suboficial mayor asesinado por ETA el 9 de agosto del 2000
cuando regresaba a su casa desde su trabajo en el acuartelamiento
de Aizoáin.
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| Con
la escuela de fondo, los invitados se dirigen a pie
al Ayuntamiento. J.C. CORDOVILLA |
En un acto organizado por
el Ayuntamiento de Berriozar, la viuda de Casanova, Rosalía
Sainz-Aja y el presidente del Gobierno de Navarra Miguel Sanz
descubrieron la placa que da nombre a la Escuela y cuyas obras,
iniciadas en diciembre pasado con un presupuesto de 1,7 millones
de euros (285 millones de pesetas), terminarán en enero
próximo.
Desde el estrado colocado
ante el que será el acceso al edificio, el presidente
Sanz, que estuvo acompañado por la viuda y el padre
de Francisco Casanova, por el alcalde de Berriozar y por el
presidente del Parlamento, se refirió a los valores
del militar asesinado por ETA, "valores que estaban unidos
a Navarra, al amor y al servicio a los demás a través
de la música y de sus muchas aportaciones por incrementar
el bienestar de los vecinos", y señaló
que la Escuela de Música se convertirá en el
lugar más apropiado para recordarlo, porque "será
punto de encuentro para todos los vecinos de Berriozar y porque
en ella los niños se formarán en valores como
la convivencia y la libertad".
En alusión a los terroristas
Sanz dijo que únicamente "desde lo más
profundo de nuestros sentimientos, desde la firmeza y desde
las convicciones" se conseguirán las bases para
terminar con esa lacra "que nos azota, condiciona nuestra
libertad y dificulta nuestra convivencia.
El
alto precio de la libertad
También intervino en el acto el presidente del Parlamento
José Luis Castejón, que aludió a la trascendencia
que la iniciativa del pueblo de Berriozar tiene para los navarros
que apuestan por la vida y la libertad y para quien la nueva
Escuela de Música "agrandará el abismo
que nos separa a quienes hoy recordamos a Francisco Casanova
de quienes un trágico día decidieron quitarle
la vida impunemente".
Para Castejón la nueva
dotación musical de Berriozar irá siempre unida
a un pueblo que apuesta por la cultura y el progreso intelectual
de sus ciudadanos, "lejos de la desolación y el
dolor que siembran los terroristas y quienes no se atreven
a denunciar su barbarie". El presidente del Parlamento
quiso finalmente transmitir su apoyo a la viuda y familiares
de Casanova "porque la libertad de nuestro pueblo siempre
será deudora del alto precio con el que se han hecho
pagar los asesinos".
La
nueva dotación será símbolo de paz y
libertad
"La música es cultura universal, no es nacionalista
ni pertenece a ningún grupo, cuando lleguemos a entender
este principio de la cultura, surgirá el verdadero
espíritu de entendimiento y tolerancia".
Con estas palabras el alcalde
de Berriozar, el socialista Benito Ríos, inició
el acto de homenaje que ayer se rindió al suboficial
mayor Francisco Casanova, asesinado por ETA en el 2000, una
fecha "triste para la historia de Berriozar, de Navarra
y de España y en la que los que hablan con las pistolas
en nombre de la libertad hicieron desgraciado a todo un pueblo".
Aquel 9 de agosto, como ayer
recordaba el alcalde, cambió la vida de un pueblo "que
ante la defensa de la vida no pudo mantenerse neutral"
y que al sentir que tanto su libertad como su dignidad son
condiciones mínimas de su existencia, "no pide
a nadie que le confiera esos títulos, los conquista".
Lo que sí pidió
ayer Benito Ríos al Gobierno navarro es su compromiso
para lograr un espacio que sea símbolo "de la
tolerancia, cultura, respeto y libertad", en el que cualquier
idea política pueda ser defendida en los foros adecuados
y donde los únicos límites sean leyes como la
Constitución y el Amejoramiento del Fuero, auténticas
referencias para el desarrollo.
El alcalde abogó por
la unidad del pueblo "para crear un espacio de libertad,
donde las opiniones se contrasten con opiniones, no con pistolas,
extorsión o bombas" y señaló que
la nueva Escuela de Música, además de un homenaje
a Casanova, será un símbolo de la vocación
de paz y libertad "que define a la gran mayoría
de las gentes de este pueblo".
Los vecinos organizan un festival de jotas con "voluntad
de que perdure"
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| Imagen
del festival de jotas que se celebró en Berriozar
como homenaje a Francisco Casanova. |
El acto final del homenaje
a Francisco Casanova consistió en un festival de jotas
en el que participaron dos escuelas navarras. Con este acto
se quiso recordar la afición por la jota que cultivaba
el militar asesinado. Según explicó la vecina
de Barañáin Maribel Vals, la intención
es que este festival pueda repetirse cada año. "A
Paco le encantaba la juventud y le encantaba la jota. Por
eso hemos organizado este festival", explicó.
Aseguró que mantendrán
conversaciones con el Ayuntamiento para intentar consolidar
posteriores ediciones de este festival. Ayer participaron
la escuela de jotas "Gracia Navarra" de Pamplona
y la escuela de jotas "Raimundo Lanas" de Tudela.
En el acto participó además el cantautor José
Vives con su tema "Caminos a la paz".
Al acto, celebrado en la Plaza
del Sol bajo una constante lluvia, acudieron cientos de vecinos
que prefirieron refugiarse bajo los porches de la plaza en
lugar de ocupar los asientos que se habían preparado
en el centro. Al concluir el festival se entregó un
ramo de flores a la viuda de Casanova y placas conmemorativas
a los integrantes de los grupos.
Maribel quiso destacar
la afición de Francisco Casanova por la jota. "Queremos
continuarla y que perdure en Berriozar", explicó.
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