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ANIVERSARIO
9 de agosto de 2001
Berriozar rendirá hoy un homenaje a Francisco Casanova
Hace un año, ETA asesinó en la localidad al
subteniente del Ejército
BEATRIZ ARNEDO. PAMPLONA.
La localidad de Berriozar
será esta tarde el escenario de un homenaje al subteniente
del Ejército, Francisco Casanova, asesinado por ETA
hace hoy exactamente un año.
Los actos han sido organizados
por un grupo de vecinos de la localidad y se iniciarán
con una eucaristía, a las ocho de la tarde, en la parroquia
de San Esteban de Berriozar. Estaba previsto que se oficiara
en la plaza Eguzki, pero finalmente se realizará en
el interior del templo. Será oficiada por el vicario
de Pastoral, Luis Oroz y han confirmado su asistencia familiares
de Casanova, entre los que estará su viuda, Rosalía
Sainz-Aja, y distintas autoridades navarras.
Con esta eucaristía
se iniciarán los actos de homenaje a Francisco Casanova
que han organizado un grupo de vecinos de Berriozar y que
han financiado mediante una cuestación popular. Cuando
concluya la misa, tendrá lugar un acto simbólico
de colocación de la primera piedra de la futura escuela
de música de Berriozar que llevará el nombre
de Francisco Casanova. No ha podido ser un acto oficial, porque
se deben realizar todavía algunos trámites antes
del inicio de estas obras.
Desde ese lugar, partirá
después una manifestación hasta la casa en la
que vivía y en la que fue asesinado el subteniente
del Ejército, en la calle Askatasuna. Allí se
depositará un ramo de flores.
Manos blancas
La manifestación irá
encabezada por una pancarta en la que no estará escrita
ninguna frase. Se verán en ella unas manos blancas
sobre un fondo azul, símbolo que algunos vecinos de
la localidad están colocando también en las
ventanas de sus domicilios.
El 9 de agosto de 2000, ETA
asesinó a tiros a Francisco Casanova, de 46 años,
casado y padre de dos hijos, cuando entraba al garaje de su
casa al volver de su trabajo, en el cuartel de Aizoáin.
Eran las tres y cuarto de la tarde. Numerosos vecinos de Berriozar
se concentraron frente al domicilio y ese mismo día
salieron en manifestación para condenar este atentado.
En Pamplona, y bajo una intensa lluvia, se manifestaron 40.000
personas.
El asesinato de Casanova provocó
también un cambio político en Berriozar. PSN,
IU y CDN presentaron una moción de censura contra el
entonces alcalde, José Manuel Goldaracena, de EH, al
que sustituyó el socialista Benito Ríos.
El cuartel de Aizoáin
rindió también un homenaje a Casanova, y pusieron
su nombre al patio de armas. El Consejo de Ministros acordó
el pasado mes de marzo conceder a título póstumo
al subteniente del Ejército el ascenso a Suboficial
Mayor. En diciembre, su viuda, junto a Pilar Martínez,
la viuda del concejal de UPN Tomás Caballero, recogió
la Medalla de Oro de Navarra que el Gobierno concedió
a las víctimas del terrorismo.
Casanova estaba también
muy vinculado al pueblo de Castejón en el que vivió
desde niño y donde fue enterrado.
10 de agosto de 2001

UN
AÑO DESPUÉS DEL ASESINATO DE CASANOVA
Berriozar dejó claro en la calle que no ha olvidado
el asesinato de Casanova
Más de un millar de
personas se dio cita ayer en Berriozar para rendir homenaje
al subteniente del Ejército Francisco Casanova, un
año después de que ETA le asesinara a las puertas
de su casa en la localidad navarra. En un acto organizado
por vecinos, al que asistió también la familia
del concejal asesinado en Leiza, y en el que políticos
cedieron el protagonismo a los ciudadanos, Berriozar reafirmó
su compromiso con la paz.

La viuda de Francisco Casanova, encabezando la manifestación
de homenaje a su marido en el primer aniversario del atentado.FOTO:
JAVIER BERGASA
"Estos dos caballeros
son nuestro futuro y van a trabajar en defensa de la vida
y la libertad". A punto de dar las diez de la noche,
un sobrino y uno de los hijos de Francisco Casanova depositaron
un centro de flores frente a la puerta del garaje del portal
109 de la calle Askatasuna de Berriozar. En ese mismo sitio
cayó abatido hace un año el subteniente del
Ejército al que ayer sus vecinos rindieron un entrañable
homenaje.
La viuda del militar, Rosalía
Saínz-Aja, y su padre, Francisco Casanova, tuvieron
palabras de reconocimiento hacia todos los asistentes. "Gracias
por este gran acontecimiento, jamás lo olvidaremos",
aseguró un conmovido Francisco Casanova. También
Rosalía Saínz-Aja quiso "agradecer el detalle
de acordaros de mi marido y de mi familia con este homenaje.
Todos estamos muy agradecidos". Una prolongada ovación
siguió a las palabras de los familiares del militar
asesinado y varios de los vecinos lanzaron emocionadas consignas:
¡Se nota, se siente, Francisco está presente!;
¡viva la libertad! ¡viva la paz! ¡Viva Berriozar,
un pueblo de luchadores!".
A las más de mil personas
que asistían al homenaje les resultaba difícil
controlar los sentimientos. Los actos programados por los
organizadores, que forman parte del grupo como "Vecinos
de paz", habían concluido. Y, sin embargo, pocos
se movían de su sitio y casi todos quisieron pasar
a saludar personalmente a los familiares del militar asesinado.
También se unió a este gesto solidario la familia
de la última víctima mortal de ETA, el concejal
José Javier Múgica, asesinado el pasado 14 de
julio en Leiza. Su viuda, Reyes Zubeldía, y sus hijos
Daniel y Francisco Javier, participaron activamente en todos
los actos del homenaje. En reconocimiento a su actitud, los
vecinos de Berriozar les desearon ánimo: "¡Aupa
Leiza! ¡Estamos todos juntos!".
Eucaristía
y manifestación
Dos horas antes, la parroquia de San
Esteban de Berriozar había agotado toda su capacidad
para albergar fieles. Unas 500 personas en el interior del
templo y otro medio centenar largo de vecinos asistían
a la eucaristía que, en memoria de Francisco Casanova,
oficiaba el vicario de pastoral de la diócesis, Luis
Oroz.
Los primeros bancos de la
atestada parroquia se reservaron para los familiares directos
del militar homenajeado. Estuvieron acompañados por
la familia Múgica y por algunos de los hijos de Tomás
Caballero, concejal regionalista asesinado por ETA. Además,
y aunque en un segundo plano, las principales autoridades
políticas, militares y sociales participaron también
en el homenaje.
Antes de que comenzase la
eucaristía, la vecina de Berriozar Maite Gorraiz tuvo
unas palabras para el asesinado Francisco Casanova: "En
nuestros corazones hay un antes y un después. Nada
volverá a ser como antes, Berriozar ha resurgido, despertado
de su letargo, y has tenido que ser tú el que nos haga
despertar".
Defender la libertad
La vecina de Berriozar recordó
que ayer había muchas personalidades entre los asistentes,
y consideró que no estaban allá como políticos,
sino como personas que buscan "una convivencia donde
la violencia y la barbarie no tengan cabida, un espacio limpio
donde sólo haya palabra y respeto hacia las personas".
"Sabemos -reconoció- que no es fácil y
que hay que seguir trabajando, que no nos podemos quedar en
bonitas palabras porque las palabras se las lleva el viento.
Hay que demostrar que queremos esa libertad tan ansiada y
que estamos dispuestos a defenderla".
Durante la homilía,
el vicario Luis Oroz recordó un reciente mensaje del
arzobispo Fernando Sebastián tras el último
asesinato etarra: "Nadie puede disponer de la vida del
prójimo. Ningún sentimiento, ninguna diferencia
de opinión o de preferencias políticas puede
justificar un asesinato como el que hoy lamentamos. Ningún
proyecto político, ninguna patria puede suplantar la
soberanía de Dios ni justificar ninguna discriminación
ni ninguna agresión contra los ciudadanos justos y
honestos que piensan de otra manera".
Tras la eucaristía,
a los asistentes al acto religioso se sumó otro medio
millar de ciudadanos que recorrió, en silencio y tras
una pancarta en la que aparecían dos manos blancas
sobre fondo azul, el tramo que les separaba hasta el solar
en el que está previsto edificar la escuela de música
que llevará el nombre del militar asesinado. Allí
se colocó de forma oficiosa la primera piedra del edificio.
La manifestación continuó
después en silencio hacia el que fuera el domicilio
de la familia Casanova. Allí, en el mismo lugar en
el que perdió la vida el militar, su sobrino y su hijo
depositaron un ramo de flores entre los aplausos de sus vecinos.
Los familiares de Casanova se retiraron después de
las 10 de la noche, tras haber recibido las muestras de cariño
y de solidaridad que personalmente quisieron transmitirles
muchos de los asistentes.

La viuda de Casanova y el padre del militar colocaron de forma
simbólica la primera piedra del edificio que albergará
la escuela de música con el nombre de Francisco Casanova.
Tras ellos, políticos y vecinos de Berriozar se unieron
al gesto de enterrar la primera piedra. El acto tuvo lugar
en silencio y entre los aplausos de los presentes. GOÑI
/ BUXENS
EN
DETALLE
La familia de Casanova presidió los actos.
La viuda de Francisco Casanova, Rosalía Sainz-Aja,
acudió en compañía de su hijo Javier,
de 14 años. Su hija Laura, de 7, no estuvo. Aunque
ahora vive en Tudela, no quiso faltar al homenaje. "La
respuesta de Berriozar ha sido buenísima, aunque también
me da pena, porque es volver a recordar lo que ocurrió.
Pero también sientes que la gente le quería
y no quiere olvidarse de lo que pasó". Con ella
estuvo Francisco Casanova, padre del subteniente del Ejército.
Este explicó que su esposa no había acudido
porque se encontraba "abatida". Sobre el homenaje
y la respuesta de los ciudadanos, dijo que había sido
"fabuloso". "Toda la gente lleva dos días
llamado a casa sin parar... La vida es así, la vida
sigue y hay que afrontarla".
Ofrenda
en la eucaristía.
En el momento de la ofrenda en la eucaristía, la viuda
de Francisco Casanova y su sobrina llevaron una pequeña
réplica de la pancarta que luego encabezaría
la manifestación: dos manos blancas sobre un fondo
azul, que simbolizaban el rechazo de la violencia y el deseo
de paz. Dos vecinas, Ana Ruiz, de 32 años, y Vanessa
Viñas, de 19, llevaron un ramo de flores que simbolizaba
"las ilusiones que se fueron con Francisco Casanova".
Los compañeros de Casanova en el grupo de jotas Ecos
de Navarra llevaron su guitarra, que permaneció junto
al altar toda la misa.
Cinco sacerdotes.
Junto al vicario Luis Oroz que presidió la misa, la
concelebraron los párrocos de Berriozar y Castejón,
Domingo Urtasun y Agustín Villanueva, el vicario regional,
Ramón Susín, el capellán de Aizoáin,
Juan Antonio Gómez, y Miguel Angel Valgañón,
capellán amigo personal de Francisco Casanova. Hace
un año Valgañón estaba en Mostar. "Y
allí oficié una eucaristía en memoria
de mi amigo", contó ayer.
Primera piedra de la escuela de música.
En el lugar en el que se realizó el acto simbólico
de colocación de esta piedra, el vicepresidente del
Gobierno, Rafael Gurrea, y el alcalde de Berriozar, Benito
Ríos, dejaron una caja con la prensa del día
y un pergamino con la frase: "Vivir en los corazones
que dejamos tras nosotros, no es morir".
Vecinos de Castejón en
Berriozar.
El alcalde de Castejón, el socialista Javier Sanz,
se desplazó a Berriozar con cinco concejales de su
localidad. "Calculo que estarán aquí unos
cuarenta vecinos del pueblo". Y es que Casanova era muy
querido en Castejón. Vivió en esa localidad
desde niño, un pueblo en el que viven sus padres y
en el que pasaba los fines de semana.
REACCIONES POLÍTICAS
• Presencia política y social:
Acudieron representantes del Gobierno (Gurrea, Ayesa, Laguna
y Palacios), la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, de
los partidos Catalán (UPN), Lizarbe (PSN), Nuin (IU)
y Alli (CDN); de los sindicatos, Cabrero (UGT) y Molinero
(CCOO), entre otros. Junto a ellos, estuvieron presentes diversas
autoridades militares.
• Rafael Gurrea (UPN): "Creo
que muchas veces no se confía bastante en las iniciativas
ciudadanas porque se cree que no van a ser capaces de asumir
eventos importantes. Pero este homenaje es la prueba de que
la iniciativa ciudadana de primera línea puede organizar
un acto como éste, de homenaje a Francisco Casanova,
hacerlo bien y lucirse".
• Juan José Lizarbe (PSN): "Ha sido un signo
de esperanza para el futuro. No somos los políticos
. No somos los políticos los únicos que reclamamos
paz y libertad y organizamos actos, sino que el propio pueblo
espontáneo se subleva contra la violencia. Es la propia
sociedad la que se rearma moralmente contra ETA".
• Juan Cruz Alli (CDN): "Lo
mismo que hace un año el pueblo ha reaccionado y ha
demostrando lo que hay detrás del homenaje: el apoyo
a la familia, el recuerdo de Paco y el rechazo a la violencia
y los atentados Una vez más se ha demostrado que Berriozar
tiene sensibilidad y no es un gueto de los violentos". |